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ChatGPT y Gemini ya deciden qué marcas ves: Toyota, Suburbia y Klar toman ventaja

Un estudio sobre México muestra qué marcas aparecen en las respuestas de ChatGPT y Gemini y advierte que las grandes empresas parten con ventaja frente a las Pymes.
Una persona sostiene un teléfono con una interfaz de inteligencia artificial rodeada de logotipos de marcas como Toyota, Volaris, Klar, Suburbia, Telcel, Kia y Amazon.
ChatGPT y Gemini comienzan a funcionar como un nuevo escaparate para las marcas, al recomendar productos, servicios y empresas a los consumidores. (Foto: Imagen generada con IA/ChatGPT)

Cuando un consumidor mexicano le pregunta a una inteligencia artificial qué auto comprar, qué banco elegir para su primera tarjeta o dónde adquirir ropa, ya no recibe una lista de cientos de resultados como ocurría en un buscador tradicional. Puede recibir tres o cuatro nombres y aparecer o no en esa respuesta puede convertirse en una nueva batalla para las marcas.

El primer geoSurge México Visibility Index, elaborado a partir de 14,000 respuestas de ChatGPT y Gemini a 700 preguntas en español, muestra cuáles son algunas de las marcas con mayor visibilidad ante estos asistentes en México y, sobre todo, cómo cambia esa visibilidad cuando la inteligencia artificial tiene acceso a internet. El estudio analizó siete industrias: automotriz, banca, electrónica, videojuegos, retail, telecomunicaciones y viajes.

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Los resultados muestran que la memoria que los modelos tienen de una marca y la información que encuentran en internet no siempre producen la misma respuesta.

Amazon, por ejemplo, domina cuando los modelos responden desde lo que ya tienen aprendido, aparece en 72% de las respuestas de retail sin búsqueda web. Pero cuando ChatGPT puede consultar internet, su visibilidad cae a 16%, mientras Suburbia ocupa el primer lugar general en esa categoría.

En automotriz, Toyota mantiene el liderazgo tanto con búsqueda como sin ella, mientras que en telecomunicaciones, Telcel conserva una posición dominante.

“Los modelos no tratan una pregunta sobre bancos mexicanos (u otros servicios) como una investigación abierta: llegan con una lista corta ya armada en la cabeza”, explicó Francisco Vigo, CEO y cofundador de geoSurge, en entrevista exclusiva con Expansión. Según el ejecutivo, cuando el modelo consulta la web suele buscar precisamente algunas de las marcas que ya estaban dentro de esa lista.

En el estudio, entre 79% y 87% de las búsquedas realizadas por los modelos que mencionaban una marca incluyeron una que ya estaba dentro de su Top 10 de memoria para esa industria. En telecomunicaciones, la proporción superó 97%. Además, cuando una marca era mencionada en la búsqueda generada por el propio modelo, terminó apareciendo en la respuesta final 89.6% de las veces en ChatGPT y 96.9% en Gemini.

Es decir, hay una especie de efecto de arrastre en el que si la IA ya conoce una marca, tiene más posibilidades de buscar información sobre ella y, después, de volver a recomendarla.

“El que es nombrado, compite. El que no, no existe”

Durante años, las empresas invirtieron en aparecer en los primeros lugares de Google. Ahora intentan conseguir que los sistemas de inteligencia artificial conozcan, entiendan y mencionen una marca cuando alguien les pide una recomendación.

Vigo lo resume así: “El que es nombrado, compite. El que no, no existe”.

La oportunidad ya está llegando al comercio electrónico. Datos de Tiendanube muestran que el tráfico procedente de asistentes y herramientas de inteligencia artificial hacia tiendas de moda aumentó 396% en un año. El crecimiento significa que estos sistemas empiezan a funcionar como una nueva puerta de entrada para descubrir productos, en lugar de que el consumidor tenga que recorrer directamente un buscador y abrir múltiples páginas.

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Para Vigo, la lectura podría ser incluso mayor, pues asegura que un consumidor puede pasar horas conversando con ChatGPT, decidir qué producto o servicio quiere y después entrar directamente al sitio de la empresa, sin que exista un enlace que permita atribuir esa venta a la IA.

La importancia de este cambio también se entiende al mirar cómo utilizan las personas ChatGPT. El análisis más reciente de OpenAI Signals señala que, fuera del trabajo, “preguntar” (buscar información, orientación o aclaraciones) continúa siendo la principal forma de uso. A nivel global, además, los usuarios están utilizando ChatGPT para un número cada vez mayor de tareas, seis meses después de registrarse, envían 50% más mensajes diarios y han probado el doble de capacidades que al inicio.

OpenAI también encontró que, en términos generales, alrededor de tres cuartas partes de las conversaciones de ChatGPT se concentran en orientación práctica, búsqueda de información y escritura. En otras palabras, una parte importante del comportamiento que antes ocurría en buscadores ahora puede comenzar dentro de una conversación.

El reto es todavía mayor para las Pymes

Vigo reconoce que el terreno no parte de condiciones iguales. Las compañías grandes tienen una mayor cantidad de información disponible en internet y, por volumen, pueden tener una mayor presencia en los datos con los que se entrenan los modelos. Esa diferencia puede traducirse en mayor visibilidad, descubrimiento y eventualmente ventas.

“Las empresas más grandes tienen más datos por una cuestión de volumen”, señaló Vigo. “Los modelos terminan recomendando y dando un sesgo hacia las grandes empresas”.

Eso significa que para una Pyme mexicana el desafío ya no es solamente competir por aparecer en Google o tener presencia en redes sociales. También tiene que conseguir que los sistemas de IA puedan encontrarla y entender qué hace.

La recomendación de geoSurge es revisar la información pública de la empresa: mantener actualizado el sitio web, generar contenido escrito que explique con claridad qué vende y para quién, y asegurarse de que los rastreadores utilizados por los sistemas de IA puedan acceder a esas páginas. Vigo señaló que han encontrado empresas cuyos sitios bloquean directamente a estos rastreadores, lo que impide que los modelos conozcan su oferta.

“Los equipos de marketing que entiendan que los comportamientos de consumidores cambiaron rápidamente y sepan cómo posicionarse, van a tener lo que se llama la first mover advantage (ventaja competitiva que obtiene la primera empresa en entrar a un nuevo mercado o en lanzar un producto innovador)”, dijo Vigo.

Desde la visión de Vigo, la carrera, por ahora, apenas comienza, pues si bien los asistentes todavía conviven con buscadores, redes sociales, marketplaces y publicidad tradicional, conforme la IA pase de recomendar productos a ejecutar compras (lo que la industria denomina comercio agéntico), conseguir un lugar dentro de esas respuestas podría dejar de ser una cuestión de visibilidad y convertirse directamente en una cuestión de ventas.

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