Un ciberdelincuente necesitó solo 27 segundos para pasar del primer equipo comprometido hacia otro sistema dentro de la misma organización. Este caso registrado por Crowdstrike durante 2025, aunque excepcional, muestra cómo la automatización y la inteligencia artificial están reduciendo el tiempo disponible para contener una intrusión.
Los ciberdelincuentes ya usan IA y pueden requerir solo 27 segundos para atacar
En promedio, este desplazamiento conocido en ciberseguridad como un movimiento lateral, pasó de 48 minutos en 2024 a 29 minutos durante 2025, lo que representa una reducción cercana al 40% en el tiempo, aunque según cifras de la empresa, los atacantes fueron 65% más rápidos.
Los 29 minutos no significan que todas las empresas serán vulneradas dentro de ese periodo, sino que el dato corresponde al promedio de los incidentes de ciberdelincuencia en los que CrowdStrike observó movimiento lateral. Sin embargo, muestra que una defensa dependiente exclusivamente de decisiones humanas puede reaccionar cuando el atacante ya alcanzó otros sistemas.
Por otra parte, la empresa no atribuyó específicamente a la inteligencia artificial (IA) el caso de 27 segundos, pero Cristian Rodríguez, Chief Technology Officer (CTO) para las Américas de la compañía, explicó en entrevista con Expansión que esta tecnología sí reduce el tiempo necesario para preparar y ejecutar distintas fases de una intrusión.
“La IA está disminuyendo el tiempo que un adversario necesita para escribir un script, extraer credenciales, moverse lateralmente o desarrollar un exploit para una vulnerabilidad, la IA está haciendo a los atacantes más rápidos no más inteligentes”, agregó.
De esta forma, actividades que antes podían requerir días o semanas ahora se pueden completar en horas o minutos, pues de acuerdo con el especialista un modelo puede corregir errores de programación, generar scripts o facilitar el uso de herramientas que antes exigían mayores conocimientos técnicos, aunque acotó que esto “no significa que alguien que nunca ha hackeado despierte y pueda hacerlo sino que toma a un atacante que entiende de ciberseguridad y acelera sus técnicas”, dijo.
Las empresas también pierden el control de su IA
Crowdstrike registró un aumento del 89% en los ataques realizados por adversarios que utilizan IA de acuerdo con el Global Threat Report 2026 de Crowdstrike . Si bien la compañía no proporcionó el número absoluto de ataques que representa ese incremento, Rodríguez explicó que la organización sigue la actividad de más de 290 adversarios en el mundo divididos entre grupos de ciberdelincuencia, actores vinculados con gobiernos y organizaciones activistas.
De esta manera, la mayor adopción de grupos se concentra entre dos primeros grupos: organizaciones criminales motivadas por beneficios económicos y actores que realizan operaciones de espionaje o sabotaje.
Durante los primeros tres meses, Crowdstrike encontró una frecuencia 2.5 veces mayor de patrones sospechosos activados por agentes de IA frente a los generados directamente por personas, afirmó el especialista e inclusive mencionó que estos comportamientos pueden incluir autenticaciones atípicas, uso inusual del sistema operativo o modificaciones que podrían derivar en una acción maliciosa. No todos representan ataques pero activan investigaciones de los equipos de seguridad.
El riesgo no proviene solo de los delincuentes, pues las propias organizaciones pueden ampliar su superficie de ataque al permitir que empleados instalen aplicaciones sin autorización, inclusive el directivo aseguró haber encontrado empresas que tienen 40 o 50 herramientas de IA no autorizadas operando en su infraestructura y que las aplicaciones pueden acceder a documentos, código, correos electrónicos, credenciales o servicios en la nube. Asimismo, si la compañía desconoce que están instaladas, tampoco puede controlar qué información procesan ni qué permisos conservan.
Entre los principales adoptantes se encuentran las instituciones financieras, el sector salud, y las empresas tecnológicas pero el uso informal aparece en cada industria, por eso el especialista recomienda identificar primero todas las herramientas de IA utilizadas en la organización y establecer cuáles están permitidas para después definir qué cuentas utilizarán los agentes, a qué datos acceder y qué acciones podrán ejecutar.
Google detecta una operación multiagente
El Google Threat Intelligence Group también observó una transición desde consultas aisladas hacia operaciones coordinadas por distintos agentes, ya que durante el segundo trimestre del 2026, Mandiant, la empresa de ciberseguridad adquirida por Google, detectó una campaña masiva de robo de credenciales construida y ejecutada mediante una arquitectura multiagente desde infraestructura en la nube previamente comprometida por lo que la operación consiguió miles de credenciales en menos de seis horas.
Tanto el caso de Google como los de Crowdstrike apuntan a una reducción de la intervención humana, sin embargo, Google aclaró que todavía no ha observado en operaciones reales una cadena completamente autónoma que descubra una vulnerabilidad, la explote y comprometa un objetivo de principio a fin.
Rodriguez coincidió en que actualmente la IA funciona principalmente como un acelerador de atacantes humanos pero el riesgo aumentará conforme los sistemas reciban más autonomía, acceso a información y permisos para actuar, pues la IA también se convirtió en objetivo.
Inclusive Google documentó ataques contra modelos, código e información utilizados por empresas tecnológicas, sanitarias y de medios, además de intentos por manipular asistentes de programación para que recomendaran componentes maliciosos.