Restauradores revelan los colores reales pintados por Miguel Ángel

Uno de los mayores problemas de la Capilla Sixtina es la humedad, causada por el flujo de 25,000 visitantes por día, señala la principal restauradora de pinturas de los Museos del Vaticano.
Acumulación de suciedad  En una restauración y limpieza aplicada en los años '90, el mundo se sorprendió tras descubrir que Miguel Ángel en realidad usaba vivos verdes, morados y rojos.  (Foto: CNN)
Delia Gallagher
(CNN) -

Durante un mes entero, cada año, desde que sale el sol hasta la medianoche, cuando todos los turistas se han ido, un equipo del Vaticano entra a la Capilla Sixtina para limpiarla, verificar daños e informar sobre la salud de algunos de los tesoros artísticos más preciados del mundo.

Es un proceso laborioso: los andamios deben levantarse y desmontarse cada noche, pero no pueden apoyarse en las paredes para no dañar las pinturas.

Lee: El Vaticano usa leche para pintar sus edificios

"Verificamos si se está descascarando la capa de pintura, también revisamos el yeso para ver si está separado de la mampostería", dijo a CNN Francesca Persegati, principal restauradora de pinturas de los Museos Vaticanos.

Sal y papel

Uno de los mayores problemas de la Capilla Sixtina es la humedad, asegura Persegati. Causada principalmente por el flujo de 25,000 visitantes por día.

Acumulación de humedad
Acumulación de humedad  Para eliminar la capa de sal se requiere una técnica meticulosa que involucre agua destilada y fino papel japonés.  (Foto: CNN)

"Nuestros cuerpos están hechos de agua, así que cuando visitamos la Capilla Sixtina, traemos humedad y calor, todos calentamos el ambiente como una bombilla de 80 vatios", dijo Persegati.

Lee: Adiós a los cigarros en el Vaticano

La humedad provoca la formación de condensación y un velo de sal en los famosos frescos pintados en los siglos XV y XVI, que dañan el color y el yeso sobre el que están pintados.

Para eliminar la capa de sal se requiere una técnica meticulosa que involucre agua destilada y fino papel japonés.

"Tomamos agua destilada sin sal y con un pincel aplicamos una capa muy delgada en la superficie", explicó Persegati. "La sal es soluble, así que la cubrimos con el papel y al retirar el papel, retiramos la sal".

Sensores ocultos

Alrededor de la Capilla Sixtina hay 30 sensores ocultos para medir la temperatura, la circulación de aire y el número de visitantes. En 2014 se instalaron purificadores de aire de alta tecnología.

Lee: Las 3 lecciones del papa sobre el futuro y la tecnología

La temperatura de la sala debe mantenerse entre 22 y 24 grados centígrados y la humedad entre 55 y 60%, de acuerdo con Vittoria Cimino, conservacionista jefe de los Museos Vaticanos.

"Son marcadores muy precisos y tenemos que verificar que el sistema los respeta", dijo Cimino. "Por ahora, estamos muy satisfechos con él".

Colores verdaderos

Hoy en día, la tecnología y la iluminación modernas no solo permiten una mejor limpieza, sino que también revelan a los restauradores los colores reales pintados por Miguel Ángel.

El deterioro de la Capilla Sixtina

En una restauración y limpieza aplicada en los años de 1990, el mundo se sorprendió tras descubrir que Miguel Ángel en realidad usaba vivos verdes, morados y rojos porque durante siglos se creyó que pintaba en tonos oscuros y tenues. Pero eso solo era la acumulación de suciedad.

Lee: El Vaticano va tras el uso no autorizado de la imagen papal

"Fue un gran regalo ser la primera generación después de 500 años en tener el privilegio de ver los colores utilizados por el maestro Miguel Ángel", dijo Cimino.

Testigos secretos

La próxima vez que estés en la Capilla Sixtina, busca pequeñas marcas negras, en formas de cuadrados y triángulos en algunas de las pinturas. Se les llama testigos, deliberadamente dejados como evidencia para los futuros restauradores, para que tengan una idea de cuán oscuras eran las pinturas antes.

Para asegurar que los colores se mantengan vivos, un equipo especializado mide cualquier cambio en el tono tomando fotos de los frescos con una cámara de múltiples longitudes de onda que luego son analizadas por una computadora.

Lee: ¿El Vaticano es un estado rodeado de muros?

"Podemos ver el color de cada pixel y compararlo a lo largo de los años", dijo Fabio Morresi, que está a cargo del análisis del color de los Museos Vaticanos.

“En seis meses volveremos a medir y veremos si algo ha cambiado. Es importante porque podemos detectar cualquier cambio, incluso antes de que sea visible para el ojo humano”, agregó.

¿Quieres más noticias como esta?
Recibe nuestros artículos sobre viajes, moda, lujo, cultura y estilo.
Ahora ve
En abril, se contrae la actividad económica de México
Te Recomendamos
×