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Cómo aprovechar los controles parentales en los dispositivos de tus hijos

Por un lado, pueden ser costosos, complicados de usar, 'hackeables' y un obstáculo para la relación con tus hijos; por otro lado, dan control.
Padres e hijos con gadgete
¿Ver todo lo que puedas? Si estás supervisando el teléfono o el dispositivo porque te preocupa que tu hijo esté en riesgo, planifica con anticipación cómo manejarás la información confidencial que recopiles.

(CNN/Common Sense Media) – Tal vez te gustaría tener un poco más de control sobre la vida en línea de tus hijos. Y a veces, como cuando juegan juegos multijugador, se unen a las redes sociales o ven videos de YouTube sin parar, te gustaría tener mucho control.

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Si has comprado controles parentales, por ejemplo un dispositivo de hardware como Torch o un software como NetNanny, ya conoces las ventajas y desventajas. Por un lado, pueden ser costosos, complicados de usar, hackeables y un obstáculo para la relación con tus hijos. Por otro lado, dan control.

La cosa es que utilizar controles parentales, al igual que la crianza de los hijos, es un proceso. Y los dispositivos y el software no son una solución en sí mismos. Lo que estos productos hacen (administrar el tiempo de pantalla, bloquear contenido inapropiado y asegurarse de que los niños se comporten en línea) es, en última instancia, lo que queremos que los niños puedan hacer solos. En otras palabras, en algún momento, queremos que se responsabilicen de ese control, que se autorregulen. Es mas fácil decirlo que hacerlo, ¿verdad?

La solución es enfocarse en las áreas clave que deseas abordar. Eso hará que cualquier control parental que elijas sea más útil. Y simplificar y compartir estos objetivos, cuando sea posible, ayudará a tus hijos a comprender qué buscas lograr.

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Recuerda, hay que apoyar el aprendizaje de los hijos: establece expectativas claras, sé consistente y habla sobre lo que están haciendo.

OBJETIVO 1

"Quiero controlar cuánto tiempo pasan mis hijos en línea (sin quitarles sus dispositivos), y asegurarme de que no tengan acceso a cosas para las que no están preparados".

Qué productos buscar. Los que te permitan pausar Internet, configurar temporizadores, bloquear dispositivos individuales y bloquear o filtrar tipos específicos de contenido. Es posible que te sirvan las funciones de control parental ya integradas en el sistema operativo de tu dispositivo o disponibles en una aplicación gratuita. Apple ofrece Family Sharing, Guided Access y otras restricciones, y ha incluido nuevas funciones de Screen Time en su próximo iOS 12.

Si usas Android, el sistema operativo Pie ofrece información sobre el uso del dispositivo y la aplicación Family Link de Google te permite fijar límites de tiempo y restricciones de contenido. Dispositivos como XFi de XFinity o Circle with Disney te permiten hacer cosas como cerrar la conexión a Internet a través de una aplicación y bloquear cierto contenido.

Antes de comenzar. Bloquear contenido probablemente no causará demasiados conflictos (si los niños no pueden verlo, con el tiempo lo olvidarán). E impedir el acceso a cosas que son inapropiadas es innegociable. Sin embargo, apagar Internet sin previo aviso es lo que los padres exasperados llaman "la opción nuclear".

Convoca a una reunión familiar y habla acerca de sus metas, inquietudes y enfoque general como familia: ¿bajo qué circunstancias interrumpirás Internet? ¿En la hora de la cena? ¿Después de dos advertencias? Desarrolla un sistema para que tus hijos comprendan las reglas y expectativas.

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Solución de problemas. A pesar de que conocen los límites, los niños pedirán "solo un minuto más". Intenta ser consistente. Tal vez un minuto más está bien, pero después de cinco ya es hora del corte. Si tu hijo afirma que necesita Internet para terminar su tarea, dile que puede usar Internet siempre que no haga múltiples cosas (es decir, chatear, textear, jugar a Fortnite o navegar por las redes sociales) y vigílalo. Determina de antemano lo comprensivo que serás cuando no pueda hacer su tarea en un tiempo determinado.

Tendrá que aprender a trabajar dentro de esos límites, y si no puede, necesitarás intervenir para encarrilarlo. En cuanto a filtrar y bloquear contenido, ten en cuenta que los niños pueden sortear casi cualquier cosa y los bloqueadores de contenido no son infalibles.

Rumbo a la autorregulación. Una vez que hayas establecido los tiempos y las zonas libres de dispositivos, y parece que todos han adoptado el hábito, considera pasar unos días sin usar el control parental y habla sobre cómo les fue. Discutan ¿Cómo va todo? ¿Los objetivos son los mismos? ¿Cuáles son los desafíos y cómo se puede resolver el problema?

OBJETIVO 2

"Además de establecer límites de tiempo, quiero saber qué está haciendo mi hijo en línea, por ejemplo qué aplicaciones usa y qué sitios visita, y quiero saber con quién se está hablando o mensajeando".

Qué productos buscar. Los que te permitan establecer límites de tiempo, bloquear y filtrar contenido, informar sobre la actividad en línea de tu hijo (qué sitios ha visitado y cuánto tiempo ha pasado en ellos) y un historial de llamadas/ lista de contactos. Productos como unGlue y Habyts pueden establecer límites de tiempo, mostrarte las aplicaciones y los sitios que tus hijos están usando, e incorporar elementos que ayudan a formar hábitos sólidos.

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Antes de comenzar. Si solo estás tratando de evitar problemas antes de que comiencen, dile a tus hijos cuáles son tus mayores preocupaciones y por qué. Es importante que sepan que no estás tratando de espiarlos o atraparlos haciendo algo malo, sino guiarlos y apoyarlos.

También es importante escucharlos, ya que ayuda a evitar conflictos más adelante. Si estás considerando este tipo de herramienta porque ha habido una ruptura en la confianza o algún otro engaño, puedes enmarcarlo como un medio para retomar el camino.

Solución de problemas. Decide qué vas a hacer con toda la información que reúnas. ¿Hay preocupaciones muy específicas en las que te puedes concentrar (por ejemplo, demasiado tiempo viendo YouTube y poco tiempo para hacer la tarea)? Además, si te preocupan personas específicas con las que se comunica tu hijo o el contenido específico al que está accediendo, él o ella podría encontrar la manera de hackear los controles o sortearlos utilizando el teléfono de otra persona.

Por tanto, una relación positiva con tu hijo es un ingrediente clave para que se mantenga abierto y honesto.

Rumbo a la autorregulación. Busca maneras de escalar las cosas a medida que avancen, déjale saber a tu hijo que has pasado, por ejemplo, de chequeos una vez al día a dos veces por semana, etc. Sigue hablándole sobre los hábitos que quieres que construya y cómo puede estar a salvo en línea.

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OBJETIVO 3

"Quiero ver todo lo que pueda, incluidas publicaciones en redes sociales, fotos, correo electrónico y textos".

Qué productos buscar. Aquellos que te permitan rastrear y controlar el contenido y los mensajes de las redes sociales, no solo el tiempo dedicado a Instagram o Snapchat. Evita los programas que requieren desbloquear (liberar o hacer jailbreak) el dispositivo. Programas como TeenSafe, Social Judo y MamaBear te permiten leer las publicaciones de las redes sociales de tus hijos adolescentes, rastrear sus llamadas telefónicas e incluso ver cuán rápido conducen el auto.

Antes de comenzar. Hay evidencia que sugiere que husmear tanto en las actividades de tu hijo puede dañar su relación. Pero si sientes que es necesario ver todo lo que dice y hace, quizás debido a transgresiones previas, incidentes de acoso cibernético, o simplemente quieres protegerlo, considera ser abierto y honesto sobre el hecho de que estás monitoreando sus actividades.

Habla acerca de por qué sientes que es necesario, qué estás buscando y qué privacidad estás dispuesto a concederle (porque los adolescentes necesitan algo de privacidad como parte de su desarrollo). Trata de que no se convierta en un juego del gato y el ratón (donde apagas una cosa solo para que tu hijo encuentre la forma de sortearlo). Tu hijo lo jugará y ganará.

Si estás supervisando el teléfono o el dispositivo porque te preocupa que tu hijo esté en riesgo, planifica con anticipación cómo manejarás la información confidencial que recopiles.

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Solución de problemas. ¿Conoces esa frase de Jurassic Park, "La vida se abre camino"? Lo mismo es cierto para los niños. Mientras tú estás monitoreando su cuenta de Instagram, es posible que el niño ya haya configurado otra.
Cuando los niños sienten que los estás espiando, a menudo intentan ser más reservados. Asegúrate de que sepan que no estás tratando de atraparlos haciendo algo mal. Comparte tus preocupaciones y tu deseo de que su conducta en línea sea segura y responsable. Sé claro sobre lo que está bien y lo que está fuera de los límites.

Rumbo a la autorregulación. Hazle saber a tu hijo lo que necesita hacer para que dejes de monitorearlo. ¿Será cuando él pueda comprar su propio teléfono? ¿Cuando llegue a cierta edad? ¿Necesita demostrar algo o ganarse tu confianza? Define lo que esperas de él o ella para que pueda tener un poco más de privacidad y hazle saber que aún tendrás que supervisarlo y mantenerte al tanto de su vida en línea.

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