Los datos de secuenciación del genoma completo de una amplia gama de estadounidenses pretenden paliar la histórica falta de diversidad de los conjuntos de datos genómicos existentes con un foco en grupos antes infrarrepresentados. El estudio "All of Us" (Todos nosotros), financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, reveló un total de 1,000 millones de variantes genéticas.
"La secuenciación de poblaciones diversas puede conducir a nuevas dianas farmacológicas relevantes para todos", afirma el doctor Josh Denny, uno de los autores del estudio y su director ejecutivo.
"También puede ayudar a descubrir disparidades que conduzcan a tratamientos específicos para las personas que experimentan mayores cargas de enfermedad o enfermedades diferentes".
Aunque muchas variantes genéticas no repercuten en la salud, casi 4 millones de las diferencias recién descubiertas en el código genético se localizan en zonas que pueden estar ligadas al riesgo de enfermedad, informaron los investigadores en una serie de artículos publicados en Nature y revistas afines.
"Esto es enorme", afirmó Denny. El objetivo del estudio es recopilar datos de ADN y otros datos sanitarios de un millón de personas con la esperanza de comprender mejor las influencias genéticas en la salud y la enfermedad.