De acuerdo con datos de la empresa de mercados Euromonitor International , la industria de la estética y la cosmética consumió alrededor de 10.4 millones de toneladas de agua a nivel mundial.
De hecho, la mayoría de sus productos están hechos de agua (entre el 60% y el 85%). Incluso, en casos como algunos shampoos, acondicionadores y cremas corporales, llega a representar casi el 95% de su contenido.
Ante este panorama, las compañías han empezado a replantear sus sistemas de manufactura, bajo un enfoque de mayor eficiencia y una perspectiva más consciente, en estrategias que abarcan desde el abastecimiento responsable de materias primas hasta los sistemas de reutilización en sus plantas.
En respuesta, igualmente surgen tendencias como la cosmética waterless o libre de agua. El esquema busca reducir, significativamente, la cantidad del recurso hídrico en las fórmulas, al hacerlas más concentradas y con mayor contenido de ingredientes activos. Asimismo, esta corriente pretende aminorar el impacto ambiental derivado de su elaboración.
Es así que L'Oréal Groupe ha colocado la gestión responsable del agua como uno de los pilares de su visión global de sustentabilidad. A través de su programa L'Oréal por el Futuro, se han fijado objetivos para avanzar hacia una producción cada vez más eficiente.