40 millones de mexicanos , el objetivo de la Red Compartida

Las poblaciones que aún no cuentan con servicios de telecomunicaciones móviles son el objetivo de cobertura de este proyecto federal.
Servicios móviles.  La propuesta de la SCT es llevar conectividad a la mayoría de los mexicanos. En su proyecto, Altán prometió cobertura del 92.2% de la población.  (Foto: iStock)
Liliana Corona
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

Santa Ana Jilotzingo, es una comunidad en el Estado de México con apenas 910 habitantes y en donde la cobertura de telecomunicaciones móviles apenas alcanza las tecnologías de segunda y tercera generación (2G y 3G). Esta pobación se encuentra entre los objetivos de la empresa Altán Redes, que ganó la licitación en noviembre pasado para proveer el servicio a 40 millones de mexicanos que aún no tienen acceso a redes de internet.

“Las redes que existen hoy en día no tienen la capacidad instalada para hacer frente a la demanda que viene, de manera que todos los operadores -tanto los existentes como la nueva Red Compartida- tendrán que contar con más infraestructura para poder dar respuesta a esta demanda y los clientes de la Red Compartida de hecho serán de diferentes tipos”, explicó Mónica Aspe, subsecretaria de Comunicaciones de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Altán Redes propuso una cobertura de 92.2% de la población mexicana con tecnología 4G –la más actual- que operará en la banda de 700 megahercios (MHz), con una inversión de 7,000 millones de dólares (mdd) durante los 20 años de concesión inicial, que tendrá la posibilidad de una prórroga del mismo tiempo.

Recomendamos: El IFT otora concesión en Red Compartida a Promtel y Altán

Despierta dudas


Diversas fuentes consultadas por Expansión coinciden en que es un proyecto es inédito, pues no hay modelo con las mismas características que funcione en otro país. Para marzo de 2018, Altán deberá cubrir con su red 30% del territorio nacional y 25% de los Pueblos Mágicos, un desafío que implica un despliegue de infraestructura de ocho torres diarias, según dijo Eugenio Galdón, presidente del Altán, durante la firma del proyecto con la SCT.

Lee: El model de Red Compartida, todo un experimento

“Para cuando inicie operaciones la red compartida en 2018 -con apenas 30% de cobertura-, enfrentará un mercado más reducido, los operadores habrán sumado usuarios y difícilmente las tarifas serán más reducidas porque la depreciación del peso fuerza a incrementar los precios", dijo Jorge Bravo, director editorial de Mediatelecom Policy & Law.

Enrique Melrose, especialista en telecomunicaciones del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y excomisionado de la Cofetel, agregó que en un estudio que realizaron se demostraba que si las cuotas o tarifas para el uso de las frecuencias era elevado no sería rentable.

“La Red Compartida parece un modelo interesante, ciertamente algo atípico en la industria pero creo que para que cumpla sus resultados no solo va a depender del inversionista ni de la ejecución de la red ni tampoco de lo que ofrezca la red en términos de cobertura, sino de efectivamente lo que haga el regulador en materia de competencia económica y no tanto de telecomunicaciones”, dijo Sergio Legorreta, socio del despacho Baker & McKenzie.

Recomendamos: ¿Por qué Axtel se beneficiará de la Red Compartida?

Para otros especialistas del sector, este modelo tiene el riesgo de tener poca rentabilidad y quedar en manos del gobierno. “Me parece que no hace falta (la Red Compartida) porque de alguna manera el gobierno se quedará como el propietario -aquí no lo va a operar el gobierno, se ha adjudicado- pero cada vez que el gobierno ha tenido alguna propiedad en comunicaciones o telecomunicaciones los resultados han sido malísimos”, dijo Ernesto Piedras, director de la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU).

Para otros analistas, Altán Redes obtendrá retorno a su inversión por el plazo de tiempo de concesión y eso beneficiará a aquellos que aún están desconectados de las telecomunicaciones. “Existen algunas ventajas como la duración de la concesión, la tasa de derechos por el espectro de 700 MHz (más barato que otras bandas), la capacidad de vender transporte con la fibra óptica y la capacidad de utilizar infraestructura existente de telecomunicaciones”, señaló Jesús Romo, analista de Telconomia.

Lee: ¿El problema Rivada-SCT afecta a la Red Compartida?

¿Qué falta para empezar?


El consorcio Altán Redes aún no comienza el despliegue de infraestructura debido a que no cuenta con el ‘cierre financiero’ que le permita destinar los recursos para iniciar con la obra. El cierre financiero significa que una empresa, en este caso Altán Redes, cuenta con las fuentes de financiamiento avalado por un comité de riesgos. Este proceso sigue en curso al menos durante este mes, de acuerdo con información a la que Expansión tuvo acceso.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

“Esta adjudicación, también esperamos que ayude al sector a que haya muchos más competidores y así poder frenar la preponderancia que tenemos en estos momentos”, dijo Juan Carlos Tornel, socio de Baker & McKenzie, refiriéndose a la participación de mercado de América Móvil, que ostenta 65.7% del sector móvil.

Una tarea pendiente para la SCT es que la población y las pequeñas y medianas empresas (pymes) que aún no acceden a las telecomunicaciones, puedan aprovechar los beneficios que implica la Red Compartida. “En la parte de economía digital todavía faltaría alfabetizar a las pymes y hacerles saber que va a haber un nuevo servicio, cuáles son las posibilidades de este nuevo servicio y sobre todo cómo les puede ayudar”, dijo Efrén Páez, analista de Mediatelecom.

Ahora ve
Este perro se robó una empanada y también el corazón de los internautas
No te pierdas
×