El Museo del Mañana, el nuevo icono turístico de Río de Janeiro

El proyecto diseñado por el español Santiago Calatrava estaba planeado con anterioridad al evento deportivo, pero será uno de los principales atractivos para los asistentes a los Juegos.
El Museo del Mañana, un rostro de la arquitectura sustentable en Río de Janeiro
CIUDAD DE MÉXICO (Obras) -

El Museo del Mañana es el nuevo icono del puerto y una atracción que recibe a los visitantes de los Juegos con el estandarte de la cultura y la arquitectura sustentable. El arquitecto español Santiago Calatrava se inspiró en las bromelias del Jardín Botánico de Río, flor característica carioca, para este proyecto inaugurado en diciembre de 2015.

"Tiene una arquitectura de contenido icónico, audaz y a su vez controvertido, que marca una nueva era para los museos de ciencia", opina Silvia Finguerut, coordinadora de proyectos para la Fundación Getulio Vargas (FGV). Con una superficie de 15,000 metros, rodeados de espejos de agua y jardines que lo comunican con el centro de la ciudad, está ubicado en la recuperada plaza Pier Mauá, en lo que solía ser la puerta de entrada a la ciudad a principios del siglo pasado. "Se ubicó cerca del mar para recuperar una zona que no se estaba utilizando", explica Fabiola Amaral, arquitecta supervisora de la obra del museo.

Lee: Los escenarios deportivos de #Río2016

Al igual que el puerto, este espacio se pensó con anterioridad a las Olimpiadas. "Era un atractivo turístico y no estaba necesariamente planeado para estar listo antes de los Juegos. Sí estaba pensado como uno de los iconos del Puerto Maravilla", agrega Amaral. El proyecto se realizó buscando cumplir con los estándares de la certificación LEED Platino y aprovechar los recursos naturales de la región.

El museo capta el agua de la Bahía de Guanabara para abastecer a los espejos de agua y para los sistemas de refrigeración. Luego, es limpiada y regresada al mar. También se reduce la utilización de agua potable porque la de lluvia es captada y usada para el riego de los jardines y los sanitarios.

La estructura metálica que cubre el recinto se asemeja al casco de un barco invertido formado por una gran estructura triangular simétrica, tejida con dos líneas rectas exteriores de 340 metros de largo de punta a punta y 17 metros de altura.

El material más utilizado es el hormigón armado. "Era el idóneo para dar forma a elementos curvos e inclinados, además de ser el mejor soporte para la estructura de acero tubular que compone un gran espacio enrejado independiente, cubierto con chapas de acero de alta resistencia mecánica", explica Lucia Basto, gerente de Patrimonio y Cultura de la Fundación Roberto Marinho y una de las ideólogas del proyecto.

Sus aletas fotovoltaicas, inspiradas en las hojas de la bromelia, sirven de base para las placas de captación solar y a lo largo del día se mueven acompañando la posición del sol.

¿Quieres más noticias como esta?
Recibe nuestros artículos sobre viajes, moda, lujo, cultura y estilo.

OPINIÓN: ¿Los Juegos Olímpicos de Río realmente serán una catástrofe?

El atrio se comunica con la plaza Mauá para darle sensación de continuidad. Fue pensado por Calatrava con una forma longitudinal para que el edificio dejara visible el casco histórico de Río que lo enmarca con el monasterio de São Benito, la fortaleza da Conceiçã y el primer rascacielos de la ciudad entre otros monumentos, señala Amaral.

Un bar bajo cero para sofocar el calor de Río
Ahora ve
Charlie Rose, señalado de acoso sexual
No te pierdas
×