Primavera, la mejor época para visitar París

Una serie de eventos deportivos y culturales le dan vida a la capital francesa conforme llega esta colorida estación del año.
París  La mañana es la hora ideal para ver la Torre Eiffel desde la plaza antes de que lleguen las muchedumbres.  (Foto: Getty Images)
Linda Hervieux
PARÍS (CNN) -

Sabes que es primavera en París cuando la gente empieza a hacer picnics después del trabajo en el canal de Saint Martin.

El aire sigue sintiéndose frío y la oscuridad cae antes de que se haya bebido la última gota de vino, pero después de pasar el lluvioso y oscuro invierno, refugiados en pequeños departamentos, los jóvenes parisinos están impacientes por salir.

Parecen aves marinas posadas sobre las bancas de concreto que hay a lo largo del canal, en el distrito nororiental de la ciudad. A sus pies hay botellas de vino rosado, cervezas y bolsas de bocadillos.

En las terrazas de las cafeterías de toda la ciudad, el sagrado ritual del aperitivo (apéro, para abreviar) se celebra con más elegancia al aire libre y los capullos de plexiglás protegen las mesas para exteriores que darán servicio hasta finales del otoño.

Los parisinos de todos los estratos se apretujan alrededor de mesitas con cubierta de mármol, llenas de cocteles de moda y platos de carnes frías, quesos y baguettes frescas.

Pero hay mucho más que hacer que comer y beber (aunque esa sigue siendo una de las actividades más atractivas). Estas son algunas de las razones más poderosas para convencerte de que la primavera es la mejor época para visitar París.

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Los días son largos y lánguidos

Como tiene una llamativa vista a la Basílica del Sagrado Corazón, no sorprende que el bar de la azotea de Le Perchoir sea uno de los sitios favoritos de los parisinos en primavera.
Le Perchoir  Como tiene una llamativa vista a la Basílica del Sagrado Corazón, no sorprende que el bar de la azotea de Le Perchoir sea uno de los sitios favoritos de los parisinos en primavera.  (Foto: Sebastian Rande / Studio Cui Cui)

Ella Fitzgerald le cantó su amor a Abril en París, pero es aún mejor en mayo y junio. En esta época, el día dura 16 horas, lo que es ideal para extender tu día paseando por las márgenes del río Sena o recorriéndolo a bordo de un Bateau Mouche.

Es de rigor tomar una copa antes de la cena. Entre los sitios favoritos destacan Le Perchoir, un lounge en una azotea muy cerca del canal, con una espectacular vista de la basílica del Sagrado Corazón, que parece un resplandeciente adorno de pastel en la cima de una loma en Montmartre.

Los aficionados a la cerveza artesanal apreciarán que los franceses finalmente se están poniendo a la par del resto del mundo civilizado. La Paname Brewing Company, que cuenta con un vasto espacio al aire libre con vista al Canal de l'Ourcq, ofrece una amplia selección de cervezas artesanales nacionales e internacionales, así como botanas aceptables.

Le Triangle, otra cervecería local, ofrece una selección más refinada y (probablemente) es el mejor lugar de la ciudad para comer fish and chips.

Le Perchoir: 14 rue Crespin du Gast, 75011 París

Paname Brewing Company: 41 bis Quai de la Loire, 75019 París; +33 1 4036 4355

Le Triangle, 13 rue Jacques Louvel-Tessier, 75010 París; +33 1 7139 5802

Café con paisaje

Este restaurante sirve un menú creativo de precio fijo con productos de temporada. Es una opción ideal para cenar después de visitar la Catedral de Nuestra Señora de París.
Restaurante Spring  Este restaurante sirve un menú creativo de precio fijo con productos de temporada. Es una opción ideal para cenar después de visitar la Catedral de Nuestra Señora de París.  (Foto: Spring Paris / Cortesía)

La mejor cura para el desfase horario podría ser una taza de café crème y un pain au chocolat en Carette, a unos pasos de la plaza Trocadéro.

Es una muy buena forma de planear un día de turismo intenso. La mañana es la hora ideal para ver la Torre Eiffel desde la plaza antes de que lleguen las muchedumbres. La torre está a unos cuantos pasos y ahora es mucho más agradable visitarla gracias a que, finalmente, se pueden reservar los boletos en internet (hazlo con varios meses de anticipación), lo que reduce las largas filas (aunque no las elimina).

Quienes gustan de dormir hasta tarde pueden estar tranquilos: el bar Champagne, que está en la cima de la torre, abre a mediodía.

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Luego, toma un taxi acuático en el Sena para llegar rápido a la catedral de Nuestra Señora de París, en donde no hay más remedio que hacer fila. Si tienes hambre, una opción popular es el aplaudido restaurante del estadounidense Daniel Rose, llamado Spring (menú fijo por alrededor de 1,800 pesos, sin vino).

Carette: 4 place du Trocadéro et du 11 Novembre, 75016 París; +33 1 4727 9885

Spring: 6 rue Bailleul, 75001 París; +33 1 4596 0572

Corre, camina, escucha

Conforme la ciudad se sacude el sopor invernal, se desarrolla toda una gama de eventos pensados para aprovechar toda esa energía acumulada. Todo comienza a principios de abril con el maratón de París.

El Abierto Francés de tenis (los franceses lo llaman Roland Garros) comienza la tercera semana de mayo.

A París le ha enloquecido el jazz desde la Primera Guerra Mundial, cuando los talentosos músicos del 369º Batallón de Infantería estadounidense, procedentes de Nueva York (los Harlem Hellfighters), sorprendieron a los lugareños al tocar el himno nacional de Francia a su estilo.

La ciudad sigue siendo un buen lugar para escuchar jazz y el Festival de Jazz de Saint-Germain se lleva a cabo durante 10 días en mayo.

El 21 de junio técnicamente ya no es primavera, pero vale la pena incluir a la Fête de la Musique porque puede transformar a esta ciudad usualmente sobria y con aversión a las sonrisas en un alegre espacio de conciertos al aire libre con artistas que tocan desde música clásica hasta hip hop en auditorios, espacios al aire libre y esquinas.

Mucho arte

Muchos de los cientos de museos y galerías de París montan exposiciones ambiciosas con el tema de la primavera, tales como el espectáculo Jardins 2017 del Grand Palais, en el que se exponen obras de unos 150 artistas, entre ellas Nu dans un jardin, de Pablo Picasso.

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La cerca de hierro de los Jardines de Luxemburgo es un sitio popular para las exposiciones de fotografía y el tema suele ser la naturaleza. Es buena idea revisar la cartelera de la Noche Europea de Museos, a mediados de mayo.

Los corredores de Belleville, el centro del arte experimental parisino, son ideales para pasear los domingos en mayo, cuando los artistas abren las puertas de sus estudios al público durante cuatro días.

Las flores

El Parc de l'Orangerie, en Versalles, vale una excursión de un día.
Flores  El Parc de l'Orangerie, en Versalles, vale una excursión de un día.  (Foto: Amelie Dupont-Oficina de Turismo de París)

El Parc Monceau se llena de flores hermosas en primavera y tiene un lazo especial con la historia afroestadounidense.

La mayoría de los visitantes ignora que la Ciudad Luz es gris y sombría durante seis meses. Cuando el sol brilla por fin, la gente protagoniza un éxodo hacia los más de 100 jardines de la ciudad.

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Ya sean parques de bolsillo o maravillas de cinco estrellas como las Tullerías, hay muchas áreas verdes ideales para pasar un momento apacible.

Los limoneros y los jardines de rosas compactos, bien cuidados y ocultos tras los arcos del Palais Royal, cerca del museo de Louvre, son los favoritos de Adrian Leeds, asesora inmobiliaria parisina y estrella del programa House Hunters International de la televisora estadounidense HGTV.

"Me gusta sentarme junto a las flores con el rostro al sol y los ojos cerrados, mientras aspiro el aire fresco y perfumado", dice.

Los cerezos en flor del Parc Monceau son especiales para Ricki Stevenson, directora de Black Paris Tours. Ella señala que en la década de 1920, este refinado oasis del noroeste de París era un sitio de reunión popular entre los afroestadounidenses que vivían en los alrededores, entre ellos Josephine Baker y el poeta Langston Hughes.

Tal vez porque es poco conocido, mi jardín favorito es una colección de cuatro parcelas bien cuidadas, ocultas en un rincón de los dos minipalacios que componen el Archivo Nacional, en la calle Francs-Bourgeois, en el centro del Marais. Tiene de todo: bancas tranquilas, una fuente burbujeante y un arcoíris de flores de temporada que incluye un mar de resplandecientes narcisos amarillos.

Jardín de las Tullerías: 113 rue de Rivoli, 75001 París

Palais Royal, 8 rue de Montpensier, 75001 París

Archivo Nacional: 60, rue des Francs Bourgeois, 75003 París

Sal de la ciudad

Dos de los jardines más queridos de la ciudad se pueden visitar en excursiones de un día. Los exquisitos jardines del siglo XVII de André Le Nôtre, en Versalles, valen una visita exclusiva.

La entrada a los jardines es gratuita salvo los días en los que se montan espectáculos kitsch de luz y sonido sincronizados con las fuentes (a partir del 1º de abril).

La casa de Monet, en Giverny, abre a finales de marzo y cuenta con un jardín japonés que inspiró la serie de lirios acuáticos del pintor impresionista. Ocho de los murales de lirios acuáticos de Monet (titulados Les Nymphéas, en francés) penden de muros curvos construidos ex profeso en el Musée de l'Orangerie en París.

Casa de Monet: 84 Rue Claude Monet, 27620 Giverny; +33 2 3251 2821

Mercados

Como está de moda alquilar departamentos con cocinas equipadas, los mercados callejeros de comida de París ahora sirven para algo más que para mirar. Es una tradición que el gobierno francés mantiene viva y casi todos los barrios de París tienen su mercado, usualmente dos veces por semana.

Además, en primavera hay muchos productos frescos: abundan los chabacanos, las cerezas, el ruibarbo y las moras y hay muchas variedades de fresas (me encantan las pequeñas gariguettes).

"Es la mejor forma de celebrar la temporada", dice David Lebovitz, escritor de comida. "Llevo a casa demasiadas frutas y moras. Pero no hay de qué preocuparse: de alguna forma todo se usa en tartas, crujientes de fruta, compotas y helados".

Los restaurantes parisinos han adoptado los platillos pequeños, estilo tapas, que son ideales para una cena ligera o para compartir. Muchos chefs ofrecen un menú siempre cambiante, inspirado en los mercados. Nuestro favorito del momento es el nuevo Avli, un restaurante de cocina mediterránea-fusión en el Boulevard de Bonne Nouvelle.

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Avli: 14 boulevard de Bonne Nouvelle, París; +33 1 4801 0741

Linda Hervieux es periodista y fotógrafa independiente; vive en París. Escribió el libro Forgotten: The Untold Story of D-Day's Black Heroes, at Home and at War.

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