La promesa de Trump de resucitar al carbón se topa con el gas natural barato

El presidente aceleró sus esfuerzos para rescatar la minería de carbón al retirar a EU del Acuerdo de París, pero no ha resuelto la amenaza más inmediata a la que se enfrenta.
Las políticas energéticas del presidente Trump podrían añadir más problemas al carbón.
Problemas  Las políticas energéticas del presidente Trump podrían añadir más problemas al carbón.  (Foto: EFE)
MATT EGAN
NUEVA YORK (CNNMoney) -

El presidente Donald Trump aceleró sus esfuerzos para rescatar la minería de carbón al retirar a Estados Unidos del acuerdo climático de París la semana pasada.

Pero el republicano no ha resuelto la amenaza más inmediata a la que se enfrenta el carbón de su archienemigo: el gas natural barato.

La revolución del petróleo de esquisto (que Trump también elogia) ha vuelto al gas natural tan abundante y costeable que el carbón no puede competir con él.

Esa tendencia continúa. Los precios del gas natural cayeron un 9% la semana pasada, su peor semana desde las elecciones de noviembre pasado. El gas natural ha caído más de 18% este año. Los precios se han reducido más de la mitad desde febrero 2014.

El gas natural barato hará que la promesa de Trump de resucitar el carbón, incluso el ligeramente más amigable ‘carbón limpio’, sea mucho más difícil, mencionan analistas.

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"El carbón limpio es una ficción en un mundo de bajos precios del gas natural”, dijo Michael Roomberg, gestor del portafolio del fondo de inversión en gas natural Drill Bit to BurnerTipen Miller/Howard.

El otro problema para el carbón es que en verdad no existe tal cosa como el carbón completamente limpio. Quemar gas natural no emite tanto carbón.

Incluso Gary Cohn, asesor principal en economía de Trump, reconoció recientemente que el gas natural es un “combustible mucho más limpio” y uno que Estados Unidos “produce en abundancia”.

Esa es una gran razón por la cual el consumo de carbón de los proveedores de energía eléctrica de Estados Unidos disminuyó en 2015 a su nivel más bajo desde 1987, de acuerdo con la Administración de Información Energética.

Trump ha buscado revertir esa tendencia al salirse del acuerdo climático de París y destrozando las regulaciones que agobian a la industria del carbón, reglas que Trump ha llamado la “guerra contra el carbón” del presidente Obama.

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Pero las preocupaciones ambientales han ayudado a impulsar que las compañías de electricidad cambien de carbón a gas natural y energía renovable. De acuerdo con un estudio de la Universidad Columbia, el gas natural es el principal motor detrás de la implosión de la industria.

Mientras Trump culpa frecuentemente a la regulación, Columbia encontró que el mayor problema del carbón es su incapacidad de competir contra los grandes descuentos del gas natural.

El precio que pagan las plantas de poder de Estados Unidos por el gas natural disminuyó 71% entre 2008 y 2016. Los precios del carbón solo disminuyeron 8% durante ese periodo. Así que el impulso por la desreglamentación de Trump está siendo opacado realmente por el descenso en el precio del gas natural.

"La gente tendrá dificultades en creer el argumento sobre cambiarse a carbón si el gas natural se vuelve más barato”, dijo Darin Newsom, analista principal de productos básicos en DTN.

Newsom atribuye los recientes descuentos en el gas natural a la preocupación por el sobre abasto y la producción casi récord.

"Tenemos una situación de sobreproducción. No hay razones por las que los precios aumenten”, dijo.

El número de plataformas de perforación de gas natural han aumentado 122% en el último año, de acuerdo con Baker Hughes. Parte del nuevo suministro proviene de la Cuenca Permiana, un punto importante para el petróleo de esquisto que también produce mucho gas natural.

El carbón también ha sufrido por la nueva competencia de parte de las fuentes de energía renovables como la solar, eólica e hídrica.

Las políticas energéticas de Trump podrían añadir más problemas al carbón. La Casa Blanca quiere que Estados Unidos produzca más combustibles fósiles en casa, incluyendo el gas natural.

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"Liberaremos el poder energético de Estados Unidos, incluyendo al esquisto, gas natural y carbón limpio”, dijo Trump en un discurso días antes de las elecciones de noviembre.

Pero la caída reciente de los precios del gas natural sugiere que quizás no exista suficiente demanda para justificar el aumento de producción de gas.

"Si incrementamos la producción y la demanda no existe, el mercado tendrá problemas con ello”, dijo Newsom.

En otras palabras, los precios del gas natural podrían permanecer bajos por algún tiempo. Así que sin importar lo mucho que Trump “ama a los mineros de carbón”, puede que haya poco que hacer para cambiar las leyes básicas de la economía. Todo se trata sobre oferta y demanda.

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