OPINIÓN: Trump tiene un arma secreta en los temas de empleo y comercio

Así como nadie podría afirmar que Nixon era flexible ante el comunismo, nadie puede acusar seriamente a Trump, hasta ahora, de ser flexible en temas comerciales.
Ford cancela la construcción de una planta en México
PAUL SCRACIC

Nota del editor: Paul Scracic es profesor y presidente del Departamento de Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Estatal de Youngstown; también ostentó la beca Fullbright en Japón. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

(CNN) — Ford Motor anunció el martes que no invertiría en nuevas operaciones de manufactura en México y que en su lugar crearía 700 empleos nuevos en Michigan, Estados Unidos. Esto hace eco del anuncio que llevó a cabo la unidad de tecnologías unificadas de Carrier en noviembre respecto a que mantendría cientos de empleos en su planta de Indiana en vez de trasladarlos a México.

Lee: ¿Por qué Ford decidió cancelar su inversión en México?

Esto no se dio de la nada. En ambos casos, las empresas se enfrentaron a las amenazas tácitas (y a veces explícitas) del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

Además, será fascinante ver qué es lo que hace General Motors (GM) a final de cuentas en respuesta al tuit que Trump escribió el martes, en el que denuncia a la empresa por vender en Estados Unidos algunos autos de la versión cupé de su modelo Cruze fabricados en México, particularmente porque GM anunció hace poco que planea despedir a unos 1,200 empleados de su planta de Lordstown, Ohio, en donde se fabrica la versión sedán del Cruze.

Lee: Trump amenaza a GM por fabricación de Chevy Cruze en México

Muchas personas harán notar que en esos casos estamos hablando de cuando mucho unos cuantos miles de empleos. A pesar de todo, es asombroso cuando se piensa que todo esto ha ocurrido en las semanas previas a la toma de posesión de Trump y que es consecuencia de amenazas, no de actos.

Este podría ser un presagio importante respecto a la forma en la que la administración de Trump lidiará con los asuntos económicos, particularmente los comerciales, después del 20 de enero.

Después de todo, Trump ganó gracias a la promesa de reabrir las fábricas que estaban sin operar, conservar los empleos en Estados Unidos y "acabar" con los tratados comerciales injustos.

OPINIÓN: ¿Trump puede ser el mejor negociador de EU?

Entonces ¿esto significa que durante la presidencia de Trump, Estados Unidos adoptará el proteccionismo como no se ha visto en casi un siglo? No lo creo. De hecho, se puede afirmar que el que Trump haya resultado electo salvó al libre comercio.

Así como muchos analistas no lograron entender la importancia del atractivo que Trump tenía para los electores descontentos de las zonas industriales del Medio Oeste estadounidense, los analistas económicos siguen sin ver la sustancia de su mensaje respecto a los empleos y el comercio.

Los desafíos internacionales que tendrá que enfrentar Donald Trump

Salena Zito, la única reportera que al parecer entendió desde el principio cuál era el atractivo de Trump, se hizo famosa al hacer notar que los simpatizantes de Trump "lo toman en serio, aunque no al pie de la letra", mientras que la prensa y sus detractores hacían justamente lo contrario.

Esa distinción también podría aplicarse en lo concerniente a la política comercial de Trump. Es mejor no tomar demasiado literalmente su discurso proteccionista de campaña. Así como es improbable que imponga un arancel del 35% a los automóviles Ford importados desde México (porque él o sus asesores entienden la gravedad de las consecuencias de desatar una guerra comercial), el diálogo proteccionista es más una amenaza que un plan de acción.

Trump prácticamente lo ha dicho.

Por ejemplo, en el libro que publicó en el 2000 (junto con Dave Shiflett), The America that We Deserve (Los Estados Unidos que merecemos), Trump explicó que "necesitamos negociaciones más firmes, no muros proteccionistas alrededor de Estados Unidos".

Lee: 3 consecuencias para México si Trump cumple sus promesas

Hace poco, dos asesores en jefe de la campaña de Trump, Peter Navarro (economista de la Universidad de California en Irvine) y Wilbur Ross (inversionista multimillonario a quien Trump eligió para dirigir el Departamento de Comercio), escribieron que en la administración de Trump "no se usarán los aranceles como medida definitiva, sino como herramienta de negociación para exhortar a nuestros socios comerciales a que dejen de hacer trampa".

Así que en vez de esperar que el presidente Trump use unilateralmente los poderes que le conceden, digamos, los artículos 122 y 301 de la Ley de Comercio de 1974, para imponer aranceles del 15% o más a las mercancías que llegan a Estados Unidos, deberíamos esperar que esos poderes sirvan como amenazas (aunque no necesariamente vacías) cuyo objetivo es suavizar las posturas de negociación de los socios de Estados Unidos.

Pero esto es lo más importante: si la estrategia funciona, las probabilidades de que se negocien nuevos tratados comerciales, especialmente bilaterales (que al parecer son los que más le gustan a Trump), son muy altas, particularmente en el sentido relativo.

Lee: 3 razones por las que Donald Trump menosprecia al TLCAN

De hecho, el respaldo a la expansión de los tratados de libre comercio de Estados Unidos no era bueno antes de las elecciones de noviembre. Después de todo, causó controversia que se concediera al presidente Obama la facultad de promover el comercio en junio de 2015 y se aprobó por poco en la Cámara de Representantes.

Aunque la administración de Obama la difundió equivocadamente a nuestros socios comerciales, la idea de que el Congreso estadounidense aprobaría el Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) siempre estuvo en duda, particularmente entre quienes estaban poniendo atención al conteo de votos.

De hecho, la victoria de Trump fue un síntoma de una enfermedad antiglobalización que infectaría a la política relacionada con cualquier acuerdo de libre comercio, sin importar quién fuera el socio o el presidente.

La relación diplomática EU-China en la era Trump

Pero como Trump no se ha guardado opinión alguna respecto a los acuerdos comerciales, cuenta con la confianza de la gente, particularmente de los electores de la clase trabajadora del Medio Oeste, en que cambiará el paisaje político en ese tema.

A Trump le gusta proyectarse como el amo de la negociación, el experto en El arte de la negociación. Si una cantidad considerable de electores confió en la imagen que se fabricó, también podrían confiar en él cuando los tranquilice al decirles algo como: "A diferencia de los otros que Estados Unidos ha negociado anteriormente, este acuerdo es una victoria para los trabajadores estadounidenses".

La analogía que viene de inmediato a la mente es la de la capacidad de Richard Nixon para ir a la China comunista a reunirse con Mao Tse Tung. Así como nadie podría afirmar que Nixon era flexible ante el comunismo, nadie puede acusar seriamente a Trump, hasta ahora, de ser flexible en temas comerciales.

OPINIÓN: Nixon, ¿el modelo presidencial de Trump?

La consecuencia será que, aunque el TPP y la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés) prácticamente estén muertos para Estados Unidos, las probabilidades de que negocie acuerdos bilaterales con Japón o Reino Unido son mucho más altas hoy que el 7 de noviembre de 2016.

Allí es en donde está la clara ventaja de Trump respecto a sus predecesores en el despacho oval. De hecho, esta ventaja para negociar con el pueblo estadounidense seguro mejorará gracias a la salvación de los empleos en el sector manufacturero que Trump ya puede atribuirse en los casos de Carrier y Ford.

OPINIÓN: ¿Trump puede convertirse en el mejor negociador de Estados Unidos?

Claro que con esto se presupone que hay cierto grado de habilidad en la administración entrante. Los aranceles bien podrían usarse como herramienta de negociación y pueden desatarse guerras comerciales por accidente a pesar de que los efectos sean contrarios a los intereses de los involucrados.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

A pesar de todo, para quienes lloran la muerte de la era del libre comercio, aún hay señales de auténtica esperanza.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Ahora ve
Diez alimentos que le hacen bien a tu cerebro
No te pierdas
×