Rebeldes de la moda del siglo XX vigentes en un mundo en constante cambio

Las ideas radicales de estos diseñadores siguen siendo una alternativa a un sistema de la moda que está cada vez bajo más presión.
Este año, el Museo Metropolitano de Arte rinde tributo a la diseñadora japonesa Rei Kawakubo y su experimentación con las dualidades.
Rei Kawakubo/Comme des Garçons: Art of the In-Between  Este año, el Museo Metropolitano de Arte rinde tributo a la diseñadora japonesa Rei Kawakubo y su experimentación con las dualidades.  (Foto: Paolo Roversi / Metropolitan Museum of Art / Cortesía)
Kaat Debo

Nota del editor: Kaat Debo es directora y jefa de curadores del museo de la moda MoMu de Amberes.

(CNN) — Desde que empezó el nuevo milenio, el mundo de la moda ha estado en cambio constante.

La digitalización creciente y el auge explosivo de las redes sociales no solo han llevado a la creación de nuevas formas de comunicación y de percepciones, experiencias y consumo de moda, sino que también han puesto presión sobre los modelos de negocios existentes. El ritmo de los pasos de presentación, producción y comunicación aumenta temporada tras temporada, así que la creatividad está presionada.

La dirección artística de las casas de moda cambia a una velocidad vertiginosa porque las marcas luchan por ser relevantes e influyentes. Internet es un caudal constante de imágenes e información, pero a pesar de esto, parece que hay poco espacio para la reflexión profunda, el análisis y la contextualización histórica.

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El ritmo tradicional de dos temporadas de desfiles al año (primavera-verano y otoño-invierno) ya es cosa del pasado; algunos diseñadores están haciendo más de ocho colecciones al año. ¿Cómo se puede posicionar la creatividad, la innovación, la originalidad y la autoría en un contexto como este?

En este entorno, es significativo que estemos viendo un interés renovado, tanto en la prensa de moda como en los museos de todo el mundo, en los visionarios singulares de la moda de la segunda mitad del siglo XX.

En el MoMu, el museo de la moda en Amberes, tenemos una exposición sobre el periodo del diseñador belga Martin Margiela como director creativo de moda para dama de la casa francesa Hermès, entre 1997 y 2003. El año próximo, el Palais Galliera, uno de los dos museos de la moda en París, hará una retrospectiva sobre la marca del propio Margiela, Maison Martin Margiela.

Izq.: Modelo usando un vestido de noche estilo flamenco de Cristóbal Balenciaga, París. Der.: Modelo usando un abrigo Balenciaga anaranjado.
Balenciaga  Izq.: Modelo usando un vestido de noche estilo flamenco de Cristóbal Balenciaga, París. Der.: Modelo usando un abrigo Balenciaga anaranjado.  (Foto: Cecil Beaton Studio Archive At Sotheby's (izq) / Mark Shaw MPTVImages.com (der))

El primer lunes de mayo, el Instituto del Vestido del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York inauguró una exposición sobre Rei Kawakubo, de la marca japonesa Comme des Garçons. Es la primera exposición que el museo dedica a un diseñador vivo después de la de Yves Saint Laurent, en 1983, y ha recibido el aplauso de la crítica.

En 2016 y 2017 ha habido varias exposiciones dedicadas a la obra de uno de los grandes pioneros de mediados del siglo XX: el diseñador español Cristóbal Balenciaga. En marzo de 2017, el Palais Galliera inauguró la exposición Balenciaga, L'oeuvre au noir y el 27 de mayo se inaugurará la exposición Balenciaga: Shaping Fashion en el Museo Victoria and Albert en Londres.

Balenciaga también fue el foco de la exposición Game Changers del MoMu en 2016, tributo a los diseñadores que transformaron radicalmente la silueta femenina en el siglo XX y que crearon alternativas a la figura de reloj de arena que había dominado la moda femenina desde hacía siglos. Sus innovaciones radicales de mediados del siglo XX (ruedos abombados y voluminosos, baby dolls ligeros y vestidos esculturales) pusieron a los pioneros como Coco Chanel, Madeleine Vionnet y Paul Poiret en contacto con los innovadores posteriores de la segunda mitad del siglo, tales como Margiela y Kawakubo.

¿Cuál es la razón de este interés renovado de los museos en los pioneros de la segunda mitad del siglo pasado? ¿Cuál es la relevancia actual de estos diseñadores en un mundo de la moda que cambia constantemente en aras de las ganancias? ¿Será que sus reflexiones y sus ideas radicales siguen siendo una alternativa a un sistema de la moda que está bajo cada vez más presión?

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Desde la década de 1970, Kawakubo ha presentado sus diseños como innovación absoluta y desecha cualquier forma de contextualización histórica. Aunque también se pueden detectar referencias culturales e históricas en su obra, es notorio su rechazo del pasado. Intenta partir de cero en cada colección para desafiar las nociones existentes de forma, género, estilo y belleza.

Colección otoño-invierno 2016, 18th Century Punk, de Comme des Garçons.
Rei Kawakubo/Comme des Garçons: Art of the In-Between  Colección otoño-invierno 2016, 18th Century Punk, de Comme des Garçons.  (Foto: Comme Des Garcons / Paolo Roversi / Metropolitan Museum of Art / Cortesía)

La exposición del Met ilustra notablemente este punto. La ropa está montada en lo que parece ser un paisaje abstracto y futurista que aparentemente carece de referencias. De esta forma, los diseños se presentan como prototipos o propuestas y no como prendas funcionales. Este es un intento radical por trascender la naturaleza cíclica de la moda, en la que las ideas y las formas son recurrentes. Después de todo, si la moda es cíclica, ¿en dónde cabe la evolución?

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Margiela, quien dejó la marca que lleva su nombre en 2009, también desafió constantemente la necesidad de cambio de la moda, tanto en su marca como en Hermès.

Después de sus primeras cinco temporadas, presentó una colección retrospectiva que no contenía ni un solo diseño nuevo. Fue una antología de las piezas más fuertes de sus colecciones anteriores, pero totalmente ejecutada en gris. La temporada original de cada prenda estaba estampada en la etiqueta.

Tras bambalinas en el desfile de la colección primavera-verano 1996 de Maison Martin Margiela.
Margiela  Tras bambalinas en el desfile de la colección primavera-verano 1996 de Maison Martin Margiela.  (Foto: Marina Faust / Cortesía)

Con Hermès, Margiela trabajó en guardarropas cuya intención era evolucionar gradualmente para que las clientas agregaran unas cuantas prendas a su guardarropa cada temporada. Las prendas que se consideraron exitosas se repetían en temporadas posteriores, a veces en materiales nuevos o con variaciones. Por ende, las temporadas y los años se volvieron intercambiables y todas las prendas se complementaban continuamente de acuerdo con una visión consistente.

Maison Martin Margiela ha estado presentando prendas con el nombre Replica desde 2003. Son reproducciones de prendas de segunda mano de diferentes periodos de la moda. Se incluye una segunda etiqueta con información adicional sobre el estilo, la procedencia y la fecha de la prenda. Maison no consideró que estas prendas pudieran mejorarse. Al reproducirlas lo más fielmente posible, Margiela no se presentó como creador o autor, sino que rendía homenaje al oficio anónimo que subyace a estas prendas clásicas.

En una época en la que las casas de moda, incluidas Maison Margiela y Balenciaga, se apresuran a contratar directores artísticos que traduzcan su legado de forma que coincidan con los gustos contemporáneos, fincar la autoría es un tema polémico.

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Sin embargo, persiste la duda sobre la función del diseñador como director artístico: ¿se trata de hacer un refrito de los clásicos de décadas anteriores o de dejar que el legado evolucione de forma relevante para el contexto moderno, desde la perspectiva de que la moda siempre va de la mano de los grandes desafíos de la sociedad contemporánea?

Respecto a esto, el interés renovado en las vanguardias de las décadas pasadas no es un acto de nostalgia, sino un incentivo para abrir un diálogo sobre innovación, originalidad y autoría a través de las aportaciones profundas de nuestro pasado reciente.

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