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Cómo producir más y respetar el ambiente

No basta con tener alimentos de buena calidad. Kellogg trabajó con científicos, agricultores y gobiernos para obtener mejores ingredientes de forma responsable.
Agricultura
Con una tradición de más de 110 años en elaborar alimentos de calidad, la empresa trabaja en programas de agricultura sustentable que aumentan la productividad.
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Después de pasar por varios filtros de seguridad, los visitantes llegan a la entrada de un búnker. Con una sonrisa, el científico abre la puerta y deja ver una serie de gabinetes de metal. Es como el Arca de Noé de los cereales: ahí están guardadas más de 28 mil muestras de razas nativas de maíz y de líneas mejoradas por métodos de selección convencionales (no transgénicas) y 150 mil de trigo. Entre ellas están también 385 colecciones de semillas de maíz criollo. Si llegara a pasar algo en un cultivo, que hiciera que se perdiera un cierto tipo de semilla, aquí estará el respaldo para reponerlas. Es el almacén de semillas del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) en Texcoco, que guarda la riqueza de esos dos cereales, no solo de México sino de gran parte del mundo.

Los científicos a cargo del almacén revisan las semillas para asegurar que están sanas y que podrán crecer cuando se siembren. A las más jóvenes, se les hace una prueba cada 10 años, a las mayores, cada 5. En caso de que pierdan algunas de sus propiedades, pasan a una sala de recuperación, en un piso más abajo del almacén, en donde se guardan a una temperatura de menos 16 grados centígrados.

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Esta es solo una parte del centro de investigaciones sobre maíz y trigo. De este centro salió la llamada Revolución Verde, que permitió multiplicar la producción de cereales en el siglo pasado y que le valió a su creador, Norman Borlaug, el Premio Nobel de la Paz. Ahora, el centro, con apoyo del gobierno y de la iniciativa privada, tiene la encomienda de buscar las mejores formas de cultivo, que no solo aumenten la productividad y aseguren la calidad de los nutrientes, sino que también sean más sustentables y más incluyentes, es decir, que ese conocimiento esté disponible y accesible para los agricultores mexicanos.

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El centro tiene el apoyo de Kellogg's para un ambicioso proyecto: la producción sustentable de maíz amarillo en Sinaloa, que atiende escrupulosamente la normatividad mexicana en la materia. La empresa trabaja para desarrollar proveedores mexicanos de maíz de la mejor calidad, con el propósito de emplearlos en la elaboración de sus alimentos.

Debido a esta alianza estratégica con el CIMMYT, Kellogg's podrá tener un maíz que consigue sus estándares de calidad de forma consistente, y que además se produce en forma sustentable. Empezó con 25 agricultores en Sinaloa, ahora ya incluye a más de 50 y va por al menos 300 en los siguientes meses. La tecnología permite llevar un registro más exacto de la producción, desde el momento de la siembra hasta la cosecha.

El productor monitorea las plantas para saber la cantidad exacta de nutrientes que tiene, y así administrar solo el fertilizante necesario. Como comenta Bram Govaert, líder de innovación del CIMMYT, la información oportuna permite reducir hasta en 48% el uso de fertilizantes y con ello la contaminación de ríos y del mar. El CIMMYT comparte con los agricultores fotografías de satélites y de drones para que vean las condiciones de su terreno y sepan exactamente dónde falta regar. Resultado: consumen hasta el 50% menos de agua.

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En todo el proceso, los científicos de los laboratorios del CIMMYT se aseguran de que los granos de maíz tengan la textura, el sabor y los valores de nutrición adecuados. Los productores envían muestras de los granos de maíz, que son desmenuzados y sometidos a todo tipo de análisis, para asegurar que tengan un buen contenido protéico, así como los almidones, aceites y carotenoides (provitamina A) requeridos por Kellogg’s.

En su trabajo, Kellogg’s contribuye con cuatro metas del desarrollo sustentable de las Naciones Unidas: hambre cero, igualdad de género, pérdida y desperdicio de alimentos, y acción climática.

Un elemento clave para combatir el hambre es apoyar a quienes cultivan los ingredientes que requiere la empresa. Por eso contribuye a mejorar la subsistencia de familias y comunidades agrícolas de todo el mundo. Tiene el objetivo de apoyar a 500 mil agricultores a nivel global para finales del 2025, incluyendo a mujeres que desempeñan funciones importantes en la agricultura.

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El trabajo en Sinaloa es apenas una muestra del esfuerzo de Kellogg’s para apoyar la agricultura sustentable. Con una tradición de más de 110 años en elaborar alimentos de calidad, la empresa trabaja en programas de agricultura sustentable que aumentan la productividad y que al mismo tiempo se esfuerzan por mejorar la calidad de vida de los pequeños agricultores, en especial mujeres, que a menudo enfrentan problemas de injusticia y desigualdad.

En esta visión de agricultura sustentable se incluye:

  1. Abasto responsable de los 10 ingredientes principales: maíz, trigo, arroz, caña de azúcar, fresas, aceite de palma, cocoa, uva, vainilla y papa.
  2. Reducción del consumo de energía y agua en un 15 por ciento.
  3. Uso de empaques sustentables.
  4. Incremento del número de plantas de producción con cero residuos.

El trabajo de Kellogg’s se puede ver todos los días en los alimentos que elabora y en la forma como impacta positivamente la calidad de vida de los productores sinaloenses. Mediante la iniciativa con el CIMMYT, en la que también participa la empresa de servicios para la agricultura SACSA, para el año 2020 un total de 300 pequeños, medianos y algunos grandes productores cosecharán más de 100,000 toneladas con técnicas sustentables para ser utilizados en los tradicionales Corn Flakes de Kellogg's.

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“Esta alianza entre CIMMYT y nosotros es estratégica porque trabajamos para crecer el abastecimiento local de maíz amarillo mexicano y sustentable de la mejor calidad, para preparar mejores alimentos al tiempo que promovemos el desarrollo del campo nacional y el cuidado del medio ambiente”, dijo Nicolás Amaya, presidente de Kellogg México.

Kellogg’s trabaja para mantener el equilibrio justo entre el medio ambiente y el desarrollo de los seres humanos, con el fin de que los recursos sean sustentables en el largo plazo para el disfrute de las generaciones futuras.

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