1. Un CV de impacto: Todo empieza aquí, pues este documento contiene toda la información que te hace valioso. "Debe tener máximo dos hojas, cinco datos generales: nombre completo, domicilio, número celular, dirección de correo y link de LinkedIn. Es importante colocar tu objetivo y experiencia profesional con el nombre de la empresa, tu puesto, las funciones y logros expresados en números. Incluye tu formación académica, cursos y competencias, habilidades e intereses laborales", comenta Córdova.
2. Un perfil de LinkedIn limpio: Es necesario adecuar las principales características en las que se fijan los headhunters. "Se revisa el extracto con la información resumida de tu trayectoria y la imagen, que habla sobre quién eres. También tu actividad: si compartes información valiosa y con quién interactúas. Entre más trabajes tu red profesional tendrás mayor posibilidad de que se fijen en tu perfil y de aparecer entre las primeras búsquedas", opina el especialista.
3. Cuidado con lo que los ahuyenta: Del Moral asevera que los primeros errores que detectan en los perfiles tanto en redes sociales, como en los CV son "no poner fechas de entrada y salida de cada empleo o ver lagunas entre periodos sin explicación de lo que se estuvo haciendo en esas fechas". No explicar las actividades de cada trabajo, faltas de ortografía e incluir información irrelevante o falsa también cancela a un perfil.
4. Sí, conecta con ellos: Se trata de crear redes, coinciden los especialistas. "Los headhunters vamos sumando muchos contactos en redes como LinkedIn. Al recomendar a un profesional la posibilidad de que las empresas te vean es mayor que con cualquier otra recomendación", dice Del Moral.
5. Aprovecha sus servicios: Los especialistas coinciden en que un headhunter no solo apoya a las empresas a encontrar perfiles, también ofrecen consultoría para mejorar tus oportunidades laborales, por lo que puedes recurrir a asesorías con ellos.