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Nuestras Historias

Home office: cómo lograr conciliar trabajo y vida personal

No solo se trata de ofrecer cursos y talleres de wellness, sino de analizar las necesidades de cada equipo de trabajo.
mié 30 diciembre 2020 05:00 AM
Home office
El trabajo en casa desdibujó la barrera entre la jornada laboral y el tiempo personal y eso ha afectado la productividad.

Ninguna relación se ha fortalecido tanto como la que han mantenido los trabajadores con las plataformas de comunicación, redes sociales y dispositivos tecnológicos durante la situación sanitaria por el covid-19. Los mexicanos ahora pasan cerca de 94 horas semanales conectados a internet, según datos de Nielsen, pero esta conexión permanente ha generado ‘tecnoestrés’ en al menos 75% de las personas, de acuerdo con estimaciones de la Facultad de Psicología de la UNAM.

“Además del tiempo frente a la pantalla, es la falta de actividades gratificantes que no estamos programando y que podrían ayudar a equilibrar la respuesta emocional ante las circunstancias”, dice Raymundo Calderón, director nacional de Psicología de la UVM.

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Aunque el trabajo desde casa incrementó 28% la productividad de los empleados en los primeros meses de la pandemia, el desdibujamiento de la jornada laboral ha empezado a generar entre las personas estrés constante, agotamiento mental, desgaste emocional, problemas de salud físicos y un menor rendimiento.

Nuria Jiménez trabaja en un call center de un autoservicio. Aunque es consciente de que la empresa tiene programas de bienestar físico, consulta psicológica y una cultura que busca evitar las juntas a deshoras, la carga de trabajo le impide aprovechar estos programas. “Sabemos que cuando vemos malas prácticas de los jefes tenemos una línea telefónica de denuncia. Un grupo de compañeros y yo llamamos. Nos dijeron que iban a investigar la situación, pero aún no tenemos respuesta”, dice.

Una estrategia de balance laboral requiere algo más que una línea de ayuda que nadie contesta o un buzón de sugerencias que no se lee.

Cuando la contingencia sanitaria comenzó a prolongarse, la empresa tecnológica Citrix empezó a involucrar a sus colaboradores en el concepto digital wellness. Más allá de ofrecer clases de yoga o asistencia psicológica, se enfocó en que sus colaboradores concilien su vida personal con el trabajo, mediante un uso más eficiente de la tecnología durante la jornada laboral.

La firma aplicó la misma solución que utiliza para sus clientes: un espacio de trabajo digital que minimiza el tiempo de intercambio entre todas las aplicaciones que se abren a lo largo del día para trabajar. A ella se sumó el impulso a la cultura corporativa para ejecutar acciones como evitar las juntas en viernes, limitar el uso de smartphones en reuniones o impulsar la desconexión cuando acaba la jornada de trabajo.

“A veces, se cae en la tentación de poner reuniones a deshoras solo porque se está en casa”, comenta José Luis Martínez, Country Manager de la firma para México.

Esto se ha traducido en una percepción de mayor compromiso en el trabajo, satisfacción, productividad y menos estrés.

Para Valeria Gladztein, directora regional de Recursos Humanos de Henkel en América Latina, la comunicación ha sido el arma más fuerte. Cada empleado decide en qué horarios no estará disponible o si su jornada laboral será interrumpida por un asunto personal. Su estrategia se basa en lograr que cada uno encuentre un balance y lo dialogue con su supervisor.

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“No buscamos un liderazgo que imponga y, por ello, trabajamos en ayudarlos y darles herramientas, como webinars de liderazgo y entrenamiento a colaboradores sobre desarrollo personal enfocado en trabajo a distancia, para que ellos encuentren cómo lograr el balance. Nuestro rol fue el de proveer las herramientas”, dice.

El home office también cambió el esquema de la armadora Daimler. El respeto a los horarios siempre ha sido parte de su cultura, pero al comenzar a trabajar en casa, los colaboradores recibían llamadas a cualquier hora y aumentaron sus jornadas. Todo parecía urgente. Los líderes se dieron cuenta y establecieron reglas para no buscar a los equipos fuera de horario, bloquearon los horarios de comida o de pausas y emprendieron una estrategia para que los jefes priorizaran unos proyectos sobre otros, afirma Marcela Barreiro, directora de Recursos Humanos de la automotriz.

“Tenemos juntas donde ponemos sobre la mesa el porcentaje de trabajo que ha aumentado. Con ello, revisamos los proyectos e hicimos reuniones con cada área para conocer qué parte del trabajo podrían reducir y recalendarizar”, señala. La prioridad, apunta, es hoy, más que nunca, la retención y la salud de los colaboradores.

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