Al respecto, Armando Pineda, VP & Head del Global Delivery Center (GDC) México de Capgemini, confirmó que el upskilling tiene un impacto transformador en la cultura organizacional, a la par de que incrementa la competitividad en el entorno de negocios.
“Los programas de capacitación continua actúan como un ‘antídoto’ contra el miedo a la obsolescencia de habilidades, ofreciendo certeza, propósito y proyección de futuro”, señaló en entrevista.
Como ejemplo, citó que el 29% de los empleados siente que sus aptitudes ya son redundantes y este porcentaje sube al 47% entre las generaciones Millennial y Z.
Por ello, incluir un programa de este tipo requiere de un análisis para conocer qué cualidades tiene la compañía y cuáles necesita adquirir, al igual que considerar las competencias digitales y habilidades humanas como pensamiento crítico, liderazgo empático, adaptabilidad y comunicación efectiva.
En este caso, Capgemini utiliza inteligencia artificial para realizar este diagnóstico y diseñar rutas de aprendizaje personalizadas que sean verdaderamente relevantes para el desarrollo de los colaboradores.
“Las empresas que invierten en la formación de sus equipos no solo resuelven necesidades del presente, construyen la resiliencia necesaria para enfrentar los desafíos del futuro”, aseguró Pineda.
Fidelización de los colaboradores
Para Capgemini, la capacitación personalizada vinculada al plan de carrera también refuerza el sentido de propósito de las personas que trabajan dentro de la organización.
En este sentido, el directivo aseguró que el 97% de quienes trabajan en un entorno positivo buscan la permanencia; mientras que el 52% de los empleados insatisfechos dejarían su puesto actual, incluso si les ofrecieran exactamente el mismo cargo y salario en otra compañía. Lo anterior demuestra que la cultura y la experiencia superan al factor económico.
“En pocas palabras, capacitar es retener, y retener es construir equipos sólidos, cohesionados y comprometidos con la visión de la empresa”, aseveró Pineda.