Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Los mexicanos sí toman vacaciones, pero casi nunca descansan de verdad

Los trabajadores utilizan 92.2% de sus días disponibles, aunque la mayoría los reparte en pausas breves que apenas alcanzan para resolver pendientes o alargar un fin de semana.
Apenas 7.7% de los trabajadores mexicanos toma vacaciones de más de 11 días: el reto de las empresas
Solo 7.7% de los trabajadores en México logra tomar vacaciones de 11 días o más durante el año. (iStock)

Pedir un viernes para hacer un trámite, reservar un día para asistir al festival escolar de un hijo o tomar el lunes después de un viaje cuenta en los registros de recursos humanos como tiempo de vacaciones. Sin embargo, estos permisos no siempre permiten una desconexión prolongada del trabajo.

Las conversaciones sobre bienestar suelen enfocarse en la importancia de utilizar los días disponibles, pero los registros de la firma de recursos humanos Deel indican que los trabajadores en México aprovechan 92.21% de sus vacaciones.

La proporción supera la registrada en Estados Unidos, con 85.27%; Brasil, con 72.47%, e India, con 62.97%. Además, 45.5% de los trabajadores en México utiliza todos sus días, mientras que 63% toma al menos 80% del periodo disponible.

Publicidad

El problema, y la contradicción laboral, está en la cantidad que reciben. La mediana en México es de 14 días otorgados al año y 13 utilizados, mientras que en Brasil llega a 30 días, en Alemania a 26 y en Francia a 34.

“En México no se están dejando vacaciones sobre la mesa. Los trabajadores usan casi todos los días que tienen, pero parten de una base mucho menor frente a otros mercados. Eso cambia la conversación, porque hay que entender si los días disponibles son suficientes para lograr una desconexión real”, dice Natalia Jiménez, directora de Desarrollo de Negocios para Latinoamérica en Deel.

La plataforma obtuvo los resultados a partir de solicitudes de vacaciones y licencias de más de 1.5 millones de trabajadores en 150 países. Para México analizó 3,322 solicitudes anuales y 811 correspondientes al verano.

Sin embargo, la muestra se concentra en empresas tecnológicas, startups y organizaciones que operan con esquemas remotos . Los resultados no representan a toda la fuerza laboral mexicana, pero permiten observar cómo se distribuyen los días dentro de un segmento que incluso puede recibir prestaciones superiores al mínimo legal.

El descanso se parte en pedazos

Los mexicanos aprovechan sus vacaciones, aunque pocas veces las toman en periodos largos. Tres de cada cuatro trabajadores solicitaron al menos un día suelto durante el año, 55.8% pidió descansos de dos días y 73.2% utilizó bloques de entre tres y cinco días.

Los porcentajes pueden coincidir porque una misma persona solicita distintos tipos de ausencia a lo largo del año. La diferencia aparece cuando el descanso se extiende, pues solo 7.7% consiguió tomar 11 días o más.

El verano conserva el mismo patrón. Entre junio y agosto, 53.8% de los trabajadores pidió al menos un día suelto y 48% tomó entre tres y cinco días, mientras que apenas 2% logró ausentarse durante 11 días o más.

“Cuando se analizan registros reales, y no encuestas de percepción, se observa con mayor precisión cómo se comporta el descanso. En México, la utilización del PTO (tiempo libre remunerado) es alta, pero la duración de las vacaciones tiende a ser corta. La combinación muestra la diferencia entre tomar días libres y tener periodos suficientes para desconectarse”, señala Lauren Thomas, economista fundadora de Deel.

Los días sueltos ayudan a resolver necesidades inmediatas y evitan que el trabajador se ausente demasiado tiempo. A cambio, la persona permanece cerca de la rutina laboral y rara vez alcanza una pausa que le permita bajar el ritmo.

GeoVictoria encontró otra señal de esta desconexión incompleta. El 77% de los trabajadores mexicanos que registran su jornada mediante la plataforma considera que no ha descansado lo suficiente, pese a que el país ya cuenta con periodos del año donde se concentra la demanda de vacaciones.

Para Pablo Córdova, country manager de GeoVictoria, las empresas suelen conocer con anticipación cuándo aumentarán las solicitudes, pero no siempre utilizan esa información para organizar al equipo.

“Los periodos vacacionales no son eventos inesperados, sino patrones que las organizaciones pueden anticipar. México enfrenta el reto de evolucionar hacia modelos laborales más eficientes y, después de años como uno de los países con más horas trabajadas, la gestión inteligente del tiempo se vuelve fundamental”, afirma.

Cuando una empresa identifica las fechas más solicitadas, puede organizar coberturas, repartir las cargas y evitar que las vacaciones dependan de la disponibilidad del jefe o de la capacidad del trabajador para dejar resueltos todos sus pendientes.

La información también permite detectar áreas donde varias personas quieren salir al mismo tiempo o puestos que no pueden quedarse vacíos porque nadie conoce sus funciones. En ambos casos, la falta de planeación reduce la posibilidad de tomar periodos largos.

Publicidad

Vacaciones dignas en México, aunque insuficientes

México duplicó en 2023 el periodo mínimo después del primer año de trabajo , que pasó de seis a 12 días. La reforma conocida como Vacaciones Dignas corrigió parte del rezago que mantenía al país entre las economías con menos descanso legal.

La Ley Federal del Trabajo establece que el periodo aumenta dos días por cada año de servicio hasta llegar a 20. Después del sexto año, el trabajador recibe dos días adicionales por cada cinco años de antigüedad.

El avance amplió el piso legal, pero la comparación internacional evidencia que la bolsa mexicana todavía es pequeña. La mediana de 14 días registrada por Deel equivale a menos de la mitad de los 30 días otorgados en Brasil y queda 20 días por debajo de Francia.

La cantidad final depende de la legislación de cada país, la antigüedad y las prestaciones que ofrece cada empresa. Aún con esas diferencias, los datos ayudan a explicar por qué los mexicanos utilizan casi todos sus días y regresan con la sensación de que no descansaron.

La reforma mexicana establece disfrutar al menos 12 días continuos, pero el predominio de las pausas breves indica que muchas personas no los toman de esa forma. La carga de trabajo, la falta de reemplazos y el temor a encontrar una acumulación de pendientes pueden llevarlas a dividir el periodo.

Córdova considera que autorizar una solicitud constituye apenas una parte de la gestión; cada registro revela qué equipos requieren más planeación, dónde existen dependencias operativas y cómo se distribuyen las cargas.

“Cuando la información se transforma en inteligencia para la operación, las empresas pueden anticiparse, tomar mejores decisiones y construir modelos laborales más eficientes y sostenibles”, añade.

Bajo esta perspectiva, el porcentaje de días utilizados resulta insuficiente para medir el bienestar. Las organizaciones necesitan saber cuántas personas toman periodos continuos, cuántas responden mensajes mientras están fuera y cuántas regresan a una carga acumulada que anula parte del beneficio.

Los mexicanos, entonces, sí salen de vacaciones y aprovechan casi todos sus días. No obstante, la deuda aparece en la duración y en las condiciones que encuentran al ausentarse, porque descansar exige algo más que dejar de ir a la oficina; requiere tiempo suficiente y la certeza de que el trabajo puede continuar sin perseguirlos.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad