Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Casi 3 de cada 10 consultoras de belleza tienen licenciatura, pero enfrentan problemas para analizar datos

El 29% de las consultoras terminó la educación superior, pero solo 24.9% pudo determinar si tenía información suficiente para resolver un problema.
Una vendedora de cosméticos en un sofá consulta su teléfono celular junto a una computadora portátil, una calculadora y documentos financieros.
Aunque 29% de las consultoras de Natura y Avon terminó la educación superior, la empresa detectó dificultades para analizar información, calcular intereses y resolver problemas digitales. (iStock)

Una consultora puede terminar una licenciatura y todavía tener dificultades para interpretar un texto, determinar si los datos de un problema son suficientes o calcular el costo de un crédito.

El Índice de Inclusión Educativa de las Consultoras de Belleza 2025, presentado por Fundación Instituto Natura y Avon, evaluó a 646 mujeres de su base de datos para conocer qué pueden hacer con los conocimientos adquiridos en la escuela.

El 29% de las participantes cuenta con educación superior completa, el segundo porcentaje más alto entre los países incluidos en el estudio. No obstante, el desempeño cae cuando una tarea requiere analizar información y no nada más reconocerla.

Publicidad

En lectura, 70.6% identifica correctamente una palabra dentro de una oración, pero solo 42.6% puede inferir su significado a partir del contexto.

Con los números ocurre algo parecido. El 98% reconoce la finalidad de un instrumento de medición, aunque apenas 24.9% puede decidir si los datos disponibles son suficientes y consistentes para resolver un problema.

La prueba buscó saber hasta qué grado estudiaron las consultoras, pero también evaluó comprensión lectora, razonamiento matemático, alfabetización financiera y habilidades digitales, cuatro capacidades que influyen en su posibilidad de trabajar, administrar el dinero y tomar decisiones sin depender de alguien más.

“Este índice parte de la realidad de nuestras consultoras, pero también refleja retos que viven muchas mujeres en México. Nuestro objetivo es impulsar educación para la vida: herramientas para comprender, decidir y tener mayor autonomía”, señaló Silvia Ojeda Espejel, directora de Fundación Instituto Natura México.

¿Por qué una licenciatura no garantiza habilidades para la vida?

Las mujeres ya son mayoría en las universidades mexicanas. En 2025 representaron 53% de la matrícula de educación superior, con más de 2.9 millones de estudiantes, de acuerdo con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.

Llegar a la universidad, sin embargo, no corrige automáticamente las carencias acumuladas desde los primeros años escolares.

En la prueba PISA 2022 , la última evaluación internacional disponible para el país, 45% de las estudiantes mexicanas quedó por debajo del nivel básico de competencia lectora.

Casi la mitad tuvo problemas para utilizar la lectura como una herramienta para aprender, interpretar información y solucionar situaciones. Las alumnas obtuvieron una puntuación superior a la de los hombres, pero su desempeño todavía quedó lejos del promedio de las economías que forman parte de la OCDE.

Publicidad

El rezago comienza cuando una niña aprende a pronunciar palabras, pero no desarrolla la capacidad de relacionar ideas, cuestionar un argumento o descubrir aquello que el texto no dice de forma explícita.

Años después, esa carencia aparece al revisar un contrato laboral, comparar dos empleos, interpretar un estado de cuenta o conocer las condiciones de un préstamo.

“La alfabetización es una base para seguir aprendiendo a lo largo de la vida. Permite comprender información, desarrollar nuevas habilidades y contar con más herramientas para tomar decisiones y adaptarse a los cambios”, explicó Rosa Wolpert, oficial nacional de Educación de la Organización de las Naciones Unidas, en un encuentro con medios.

Más años de escuela sí aumentan las posibilidades de encontrar empleo y recibir un mejor salario, pero el título no elimina las barreras laborales que enfrentan las mujeres.

Entre 2005 y 2025, su participación económica pasó de 41% a 46%. La tasa correspondiente a los hombres llegó a 75%, de acuerdo con el IMCO .

Además, 55% de las trabajadoras se encuentra en la informalidad y ellas reciben, en promedio, 86 pesos por cada 100 que gana un hombre.

La desigualdad continúa incluso entre profesionistas. Las mujeres perciben menores ingresos en distintas licenciaturas, como documentó Expansión en un análisis sobre la brecha salarial .

A esas condiciones se suma el trabajo doméstico y de cuidados. Las mujeres realizan 73% de estas actividades no remuneradas, cuyo valor equivale a 24% del producto interno bruto nacional.

La educación abre oportunidades, aunque el aprendizaje, el mercado laboral y las responsabilidades familiares deciden hasta dónde pueden aprovecharlas.

La falta de habilidades básicas también golpea el bolsillo. El 72% de las consultoras de Natura hace un plan para organizar sus ingresos y gastos, además de que 61.9% lleva un registro de sus desembolsos.

Publicidad

La complicación aparece cuando deben realizar una operación matemática. Solo 21.9% calculó correctamente un interés simple, indispensable para conocer cuánto terminarán pagando por un crédito o financiamiento.

No comprender ese cálculo puede llevarlas a contratar una deuda sin conocer su costo final. También puede alimentar la desconfianza hacia las instituciones financieras.

El 70% guarda dinero en efectivo en su casa o cartera, donde queda expuesto a robos y pierde valor por la inflación. Además, 47.6% afirmó que sus ingresos no alcanzaron para cubrir el costo básico de vida durante los 12 meses anteriores. Los datos coinciden con otro problema nacional. Solo dos de cada diez mexicanas se sienten preparadas para planear su futuro.

Una mujer también necesita saber cuánto puede reinvertir, qué financiamiento le conviene, cómo proteger su dinero y qué cantidad debe reservar para una emergencia.

La tecnología presenta una contradicción parecida. El 98% de las consultoras se conecta a internet mediante un teléfono móvil y 83% utiliza redes sociales para comunicarse, pero el uso cotidiano del celular no significa que puedan navegar con seguridad.

Solo 51% reconoce señales de phishing, como los mensajes falsos que buscan robar contraseñas o información bancaria, y 46% identifica medidas para prevenir fraudes digitales.

Apenas 31.5% puede resolver de manera autónoma una dificultad tecnológica sencilla en su dispositivo. El problema tiene consecuencias comerciales porque los catálogos, los pedidos, los pagos y la relación con los clientes migraron hacia aplicaciones y redes sociales.

Una consultora puede utilizar WhatsApp todos los días y necesitar ayuda para recuperar una contraseña, configurar una cuenta o reconocer un enlace fraudulento, es decir, que estar conectada no significa dominar la tecnología.

La falta de habilidades digitales tampoco es exclusiva de las consultoras. Las empresas mexicanas batallan para contratar personas capaces de utilizar herramientas tecnológicas básicas, incluso antes de buscar conocimientos avanzados en programación o inteligencia artificial.

Por ello, Fundación Instituto Natura lleva parte de su capacitación a WhatsApp, una plataforma que las participantes ya utilizan, y ofrece contenidos enfocados en problemas cotidianos relacionados con lectura, finanzas y seguridad digital.

Las carencias tampoco significan que las mujeres hayan perdido el interés por estudiar. Entre las consultoras que no se encuentran inscritas en algún programa educativo, 57.9% regresaría a las aulas si tuviera la oportunidad.

La falta de recursos económicos y las responsabilidades familiares son los principales obstáculos para continuar su formación.

El índice servirá para ajustar la capacitación ofrecida a las consultoras y concentrarla en habilidades que puedan utilizar de inmediato en su negocio y vida diaria.

México consiguió que más mujeres llegaran a la universidad, pero el título cuenta solo cuántos años permanecieron dentro del sistema. La prueba llega cuando deben abrir un contrato, solicitar un crédito o reconocer una estafa sin que alguien más decida por ellas.

Tags

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad