“Hay espacio en el balance fiscal para incrementar las medidas requeridas, por paradójico que parezca, los mercados y las calificadoras reaccionarán mejor hacia una política fiscal temporalmente expansiva que a una disciplina presupuestal exagerada”, dijo Jaime Serra Puche, economista y presidente de SAI Derecho y Economía, y exsecretario de comercio y de Hacienda, en 1988 y 1994, respectivamente.
En el foro “Atención inmediata a la crisis: macroeconomía y políticas públicas”, Serra Puche consideró que para que la recuperación económica se dé de manera más rápida en México, a causa de la pandemia, “la política económica debe proponerse impulsar la demanda agregada, sin incurrir en desequilibrios excesivos”, comentó.
Lorenza Martínez, exdirectora general de Sistemas de Pagos y Servicios Corporativos del Banco de México (Banxico), consideró necesario generar confianza en los mercados financieros de que es factible incrementar el déficit público para ampliar los programas de apoyo a la economía.
“Un incremento en el orden de dos puntos del PIB es algo factible, posteriormente se puede retomar el superávit primario y la trayectoria hacia un nivel de deuda sostenible”, dijo Martínez, quien también fuera subsecretaria de Industria.
La exfuncionaria explicó que aún considerando el incremento de deuda que se está generando por la depreciación del tipo de cambio, por la reducción de ingresos tributarios, e incluso por la reducción del PIB, se puede fortalecer la viabilidad presupuestaria al posponer proyectos de infraestructura pública que ante las condiciones actuales se ha reducido su prioridad, o incluso proyectos de Pemex ante las perspectivas del precio del petróleo, que hoy no resultan tan relevantes o incluso rentables.
El presidente del CCE, Carlos Salazar, dijo que en el sector público existe un paquete de alternativas que se pueden utilizar en el futuro.