El índice de precios al consumo subió un 0.2% el mes pasado, tras el 0.2% de agosto, informó el jueves la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
En los 12 meses a septiembre, el IPC creció un 2.4%, su menor alza interanual desde febrero de 2021 y tras un avance del 2.5% en agosto.
Los economistas encuestados por Reuters habían previsto que el IPC subiera un 0.1% y un 2.3% interanual. El aumento anual de la inflación se ha ralentizado desde el máximo del 9.1% alcanzado en junio de 2022.
Junto con la moderación significativa de las medidas de inflación que sigue el banco central estadounidense para su objetivo del 2%, la menor inflación de consumo permitió a la Fed cambiar el foco de atención hacia el mercado laboral y aplicar un recorte de tasas inusualmente grande de 50 puntos básicos en septiembre.
Las minutas de la reunión publicadas el miércoles mostraron que una "mayoría sustancial" de los responsables de política monetaria apoyaba el inicio de una era menos restrictiva, pero parecía haber un acuerdo aún más amplio de que la medida inicial no comprometía a la Fed a ningún ritmo particular de bajas.
La primera reducción de tasas desde 2020 situó el tipo de interés oficial del banco central entre el 4.75% y el 5%. La Fed las había subido 525 puntos básicos en 2022 y 2023.
Sin embargo, la resistencia del mercado laboral y el sólido gasto de los consumidores han obligado a los inversores a abandonar las esperanzas de otra reducción de tasas de medio punto porcentual el mes que viene.
La economía añadió en septiembre el mayor número de puestos de trabajo en seis meses y la tasa de desempleo cayó al 4.1% desde el 4.2% de agosto.
Las revisiones de los datos de las cuentas nacionales del mes pasado desde 2019 hasta el segundo trimestre de este año también mostraron que la economía estaba en mucha mejor forma de lo que se estimaba anteriormente.
También hay algunos focos de rigidez, especialmente los alquileres, que están frenando el ritmo de enfriamiento de la inflación subyacente.