Durante los primeros cuatro meses del año, la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente elevó "la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas", explicó la Cepal.
Un impacto particular ha tenido el aumento en el precio del petróleo, "que en las tres primeras semanas de abril se ubicó un 74% por encima del valor promedio de diciembre de 2025", lo que encareció los costos de producción y el transporte.
En este escenario de mayor inflación y menor crecimiento, "los principales bancos centrales han adoptado posturas más cautelosas, manteniendo condiciones financieras menos favorables en comparación con las que se esperaban a finales del pasado año", agregó Cepal.
El menor dinamismo afectará a la mayoría de las economías regionales, salvo México, que se proyecta crecerá 1.5%, por sobre el 0.8% en que lo hizo el año previo, y República Dominicana, que se espera alcance una expansión del 4% frente al 2.1% de 2025.
Brasil alcanzaría un crecimiento del 2%, por debajo del 2.3% del año previo. Argentina crecería 3.3% y Colombia 2.5%. Chile registraría una expansión del 2%; Perú 3.2% y Uruguay 1.6%.
De concretarse la proyección de Cepal para 2026, América Latina "completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2.3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer", advirtió el organismo técnico de Naciones Unidas con sede en Santiago.