"El crecimiento del primer trimestre es una señal de un lento inicio del año en materia económica", dijo el economista en jefe del banco, Carlos Serrano. "No solamente fue en términos de la industria, que ya tenía una debilidad importante, sino que los servicios también tuvieron una contracción".
El economista dijo que para que el país pueda crecer ese 1.8%, la economía tendría que crecer a ritmos superiores al 2% en el segundo semestre del año.
Serrano confía en que este será el peor comportamiento de la economía en el año, ya que el arranque de la Copa del Mundo, así como el avance de los proyectos de infraestructura y la renegociación del T-MEC ayudarán a dinamizar la economía.
Cartera de crédito con comportamiento mixto
En cuanto a la cartera de crédito, aunque en el consolidado hubo un crecimiento de 8.5%, la de empresas y de gobierno tuvieron un bajo dinamismo. La cartera a empresas tuvo una contracción de 6.7% mientras que la cartera de gobierno se desplomó 52%.
"En el primer trimestre sí estamos viendo una desaceleración en términos de la facturación, especialmente de la tarjeta y una menor demanda en algunos en algunos de los productos", dijo Osuna en conferencia de prensa.
Osuna destacó que esperan que el crédito a gobiernos y empresas mejore su comportamiento en la medida en que el gobierno dé mayores señales de certidumbre.
Para el economista, la clave para el crecimiento futuro del país radica en la velocidad de ejecución del Plan México y en brindar mensajes de certidumbre al inversionista privado nacional, que es el componente principal de la inversión total.
"En la tubería estamos viendo más actividad, me refiero créditos que estamos procesando en este momento", dijo Osuna. "Esperamos que desde el punto de vista empresarial, el crédito se empieza a acelerar si somos capaces de ejecutar todos los planes que están inmersos en infraestructura, tanto de logística como de energía, eso lo deberíamos de ver hacia el segundo semestre", dijo.