Este repunte se produjo el mes siguiente de la decisión del Tribunal Supremo de anular una serie de aranceles globales impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El republicano impuso inmediatamente un arancel temporal del 10% en virtud de otras competencias, y desde entonces su administración ha tomado medidas para establecer gravámenes más duraderos.
Analistas preveían un déficit de 60,900 millones de dólares, según encuestas realizadas por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal.
En marzo, las importaciones del país aumentaron 2.3% hasta alcanzar los 381,200 millones de dólares, con un repunte en automóviles y piezas para su fabricación, así como bienes de consumo y suministros industriales.
Las exportaciones subieron 2.0% hasta los 320,900 millones de dólares, con un crecimiento en el petróleo crudo y otros productos derivados.
Las exportaciones de alimentos, piensos y bebidas también aumentaron.
Estos cambios se produjeron poco después de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán del 28 de febrero, que provocaron la represalia de Teherán al bloquear en la práctica el Estrecho de Ormuz.
Esta estrecha vía navegable es una ruta clave para el transporte de hidrocarburos, lo que provocó un fuerte aumento de los precios del petróleo a nivel mundial.