El índice de precios internacionales de los alimentos de la FAO, que sigue la evolución de una cesta de productos, subió 1.6% respecto a marzo, y 2% en comparación con abril de 2025.
"Pese a las perturbaciones debidas a la crisis en el Estrecho de Ormuz, los sistemas agroalimentarios mundiales siguieron mostrando resiliencia", estimó el economista en jefe de la FAO, Máximo Torero, en un comunicado.
"Los precios de los cereales aumentaron de forma moderada hasta ahora gracias a unas reservas relativamente sólidas, y una oferta adecuada de temporadas anteriores", indicó.
En detalle, el índice FAO de los precios de cereales aumentó 0.8% respecto al mes anterior. La subida fue del +0.8% para el trigo y del +0.7% para el maíz.
El precio de los aceites vegetales se incrementó en cambio 5.9% en abril respecto a marzo, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022 por las subidas en los aceites de palma, soja, girasol y colza.
"Los aceites vegetales acusan los mayores incrementos de precios, por las cotizaciones del petróleo, más elevadas, que aumentan a su vez la demanda de biocarburantes y ejercen una presión adicional sobre los mercados de aceites vegetales", explicó Torero.
Por su lado, el índice de la carne, en alza del 1.2%, alcanzó un récord en abril, empujado por los precios del bovino.
El conflicto en Medio Oriente encareció igualmente los fertilizantes. Un 30% de su volumen transitaba por el Estrecho de Ormuz, y su precio se ve influido por el coste del gas necesario para su producción.