Las manufacturas tecnológicas están en el centro
El consenso entre estas instituciones apunta a que el principal objetivo de la reunión sería evitar un nuevo deterioro comercial y geopolítico entre Washington y Beijing. Los analistas esperan señales sobre la continuidad de la tregua arancelaria, posibles acuerdos sectoriales limitados y cierta flexibilización en temas sensibles como exportaciones tecnológicas, semiconductores y compras chinas de productos estadounidenses.
La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping arrancó en Beijing con un fuerte componente empresarial. Trump llegó acompañado por directivos de grandes compañías estadounidenses, entre ellos el CEO de Tesla, Elon Musk, y Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, en una señal de que Washington busca combinar presión comercial con nuevas oportunidades de negocio en China.
En un análisis previo a la reunión histórica, Goldman Sachs considera que el encuentro podría convertirse en un catalizador táctico para los mercados, especialmente para las acciones chinas, aunque descarta un “gran acuerdo” estructural entre ambos países. La firma anticipa posibles compromisos de China para aumentar compras agrícolas, energéticas y manufactureras provenientes de Estados Unidos a cambio de menores restricciones tecnológicas o alivios parciales en aranceles.
En la misma línea, JP Morgan explicó, en la antesala de la cumbre, que uno de los temas centrales de la cumbre será la disputa tecnológica entre Estados Unidos y China, particularmente alrededor de semiconductores avanzados y tierras raras. El mercado seguirá de cerca si Washington flexibiliza algunas restricciones a la exportación de chips a cambio de que Beijing reduzca controles sobre minerales estratégicos clave para industrias tecnológicas y de inteligencia artificial.
De acuerdo con el banco, las negociaciones comerciales han avanzado lentamente y la expectativa principal no es un acuerdo integral, sino un marco para futuras conversaciones. El análisis también considera posible que China aumente compras de productos agrícolas, aeronaves, petróleo y gas estadounidenses a cambio de mantener la actual tregua arancelaria y extender los alivios comerciales más allá de noviembre.
Sin embargo, otras instituciones muestran más cautela, UBS, por ejemplo, minimiza el posible impacto inmediato de la cumbre sobre los mercados y advierte que los inversionistas ya no reaccionan con el mismo entusiasmo a anuncios políticos o compromisos preliminares entre ambas potencias.
Posible apreciación del yuan chino
Por su parte, Bank of America prevé que la reunión podría generar una apreciación moderada del yuan chino en caso de que el encuentro reduzca temporalmente las tensiones comerciales. El banco recordó que en reuniones previas entre Trump y Xi la moneda china mostró cierto fortalecimiento en las semanas posteriores. Por otro lado, el banco estadounidense prevé acuerdos sectoriales más específicos en lugar de un acuerdo más amplio en la cumbre.