Actualmente, unas 40 Sofomes cuentan con certificación bajo el esquema “Sofom de Alta Calidad”, impulsado por la asociación, y manejan carteras superiores a 1,000 millones de pesos.
El objetivo ahora es atraer recursos de fondos internacionales y eventualmente de las Afores. Según la asociación, inversionistas extranjeros ya buscan operaciones con tickets superiores a 50 millones de dólares, aunque el reto sigue siendo la escala y el reconocimiento del sector. “Lo que falta es que nos conozcan”, afirmó Garza.
Como parte de esa estrategia, la asociación realizará un “Sofom Day” en Nueva York el próximo 20 y 21 de octubre para presentar al sector ante fondos internacionales, calificadoras e inversionistas institucionales.
“Tenemos que convencer al mercado de que también tenemos carteras pyme diversificadas con una muy buena distribución porcentual en cuanto al riesgo”, sostuvo el directivo.
Manufactura y servicios mantienen demanda de créditos
La demanda de crédito entre pequeñas empresas se mantiene dinámica en sectores como manufactura, servicios, consumo, restaurantes, hoteles y logística ligera, especialmente entre negocios que buscan financiar equipamiento, capital de trabajo o expansión. Avante afirmó que “el consumo no ha dejado de crecer” y señaló que también observan oportunidades ligadas al nearshoring y a proyectos de energía, agua y parques industriales impulsados por los polos de bienestar del gobierno federal.
En contraste, el sector construcción sigue mostrando debilidad, aunque existe una necesidad importante de financiamiento entre pequeñas empresas vinculadas a cadenas de proveeduría y desarrollos inmobiliarios. Javier Garza, presidente nacional de la asociación, reconoció que “la construcción permanece estancada”, pero explicó que muchas sofomes participan financiando capital de trabajo para negocios que abastecen a grandes constructoras y desarrolladores.
En el documento inicial del Plan México , se contempla una mayor participación de pequeñas empresas en sectores estratégicos como manufactura automotriz, aeroespacial, electrónica, semiconductores, farmacéutica, química, textil, calzado, acero, aluminio, paneles fotovoltaicos, baterías y cadenas de proveeduría vinculadas a parques industriales y polos de bienestar.
Entre las metas del gobierno hacia 2030 está que 50% de la proveeduría y el consumo nacional en sectores estratégicos sea hecho en México, elevar 15% el contenido nacional en cadenas globales de valor y lograr que 30% de las Pymes tenga acceso a financiamiento formal.