Pese al retroceso del índice general, la inflación subyacente (que excluye bienes y servicios con precios más volátiles) aumentó 0.13% quincenal y alcanzó una tasa anual de 4.22%, superior al nivel de inflación general. Dentro de este componente, los servicios continuaron mostrando resistencia, con un incremento anual de 4.59%, mientras que las mercancías avanzaron 3.83%.
La moderación de la inflación general estuvo explicada principalmente por el componente no subyacente, que retrocedió 1.14% quincenal. En particular, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno disminuyeron 1.64%, debido al inicio del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en 11 ciudades del país.
Entre los productos con mayores bajas de precio destacaron la electricidad, con una caída de 17.88%; el tomate verde, con 18.59%; y el huevo, con 2.37%. En contraste, el jitomate subió 5.39%, mientras que el gas doméstico LP aumentó 1.81%.
Los datos del Inegi también mostraron que algunos rubros de servicios mantienen presiones relevantes para los consumidores. Restaurantes y servicios de alojamiento registraron una inflación anual de 6.78%, mientras que seguros y servicios financieros reportaron un avance de 6.14%.