El rendimiento a 10 años también se tensaba hasta 4.65% frente a 4.59% del cierre del lunes, y alrededor de 3.94% antes de la guerra.
Los actores del mercado temen un aumento duradero de los precios del petróleo, ya que Estados Unidos e Irán parecen estar en un punto muerto diplomático para terminar la guerra.
Al mismo tiempo, el Estrecho de Ormuz -un cuello de botella por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial en condiciones normales- sigue por el momento bloqueado por Teherán.
Desde el inicio de la guerra, las cotizaciones del crudo se han disparado alrededor de un 60%.
Ante el riesgo de inflación, que reduce el valor de su capital prestado, los acreedores exigen una prima de riesgo en forma de tipos de interés -o rendimientos- más elevados.
La tendencia se extiende al conjunto de los mercados mundiales, y las plazas europeas también sufren el aumento de los tipos de interés.
"En Europa, las tensiones en el mercado de bonos empiezan (...) a volverse extremadamente preocupantes y el Bund alemán a 10 años se aproxima ya al 3.2%, un nivel inédito desde 2011", según el analista John Plassard de Cité Gestion.