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Educar a los niños para usar la IA puede elevar hasta 0.95 puntos el ingreso per cápita

Unesco y Unicef piden construir una ruta propia de alfabetización y seguridad digital para niñas y adolescentes. La OCDE advierte que la IA solo elevará ingresos si se desarrollan habilidades.
Enseñar a los niños usar la inteligencia artificial puede subir 0.95% el ingreso de México
UNICEF México, UNESCO México y A Favor de lo Mejor presentaron la Ruta Digital México, una agenda para proteger a niñas, niños y adolescentes en entornos digitales sin recurrir solo a prohibiciones.
(Ethan Miller/Getty Images)

Prohibir el uso de redes sociales o de herramientas digitales entre niñas, niños y adolescentes puede ser una respuesta políticamente atractiva, pero insuficiente para el reto que enfrenta México. Más allá del tiempo que pasan los menores frente a una pantalla, los expertos llaman a diseñar el uso de tecnologías digitales, incluida la inteligencia artificial (IA), para que no se conviertan únicamente en espacios de riesgo, sino también en una palanca de aprendizaje, productividad e ingresos futuros. De hecho, la IA puede sumar hasta 0.95 puntos porcentuales al crecimiento anual del ingreso real per cápita durante la próxima década, según estimaciones presentadas por la OCDE.

Esa fue una de las principales conclusiones del foro “Ruta Digital México: Co-responsabilidad y Entornos Seguros para la Niñez”, convocado por A Favor de lo Mejor, Unesco México y Unicef México, en un momento en que varios países han optado por restringir o prohibir el acceso de menores a redes sociales y herramientas digitales.

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Australia prohibió en diciembre de 2025 el uso de redes a menores de 16 años, mientras que Francia, Grecia, España y el Parlamento Europeo han avanzado o discutido medidas similares. Pero los especialistas reunidos en México advirtieron que copiar regulaciones extranjeras sin evidencia local puede ser una salida simplista.

“La prohibición es un muro, pero la alfabetización digital es un puente”, dijo Francisco González Garza, presidente nacional de A Favor de lo Mejor.

México tiene una generación ampliamente conectada, pero no necesariamente preparada para usar la tecnología de forma productiva. En 2024, 95.1% de los adolescentes de 12 a 17 años usó internet, de acuerdo con la ENDUTIH del Inegi. Sin embargo, solo 16.5% de los usuarios accedió a internet desde la escuela, lo que muestra que el sistema educativo aún no es el principal espacio de alfabetización digital. Además, la brecha territorial persiste al observarse que el acceso a internet alcanza 86.9% en zonas urbanas, frente a 68.5% en zonas rurales.

Además, México tenía 36.2 millones de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años en 2023, equivalentes a 28% de la población. Preparar a esa generación para usar tecnología, IA y entornos digitales seguros no es solo una agenda de protección infantil, sino una estrategia de capital humano, coincidieron expertos durante el foro.

México ya va muy atrás en adopción de herramientas digitales

La OCDE estima que alrededor de 19% de los trabajadores en México está expuesto a la IA generativa; es decir, que al menos 20% de sus tareas podría realizarse en la mitad del tiempo con apoyo de esta tecnología. El dato está por debajo del promedio de la OCDE, de 26%, y refleja que México tiene menos empleos inmediatamente expuestos a la automatización, pero también menos ocupaciones capaces de capturar los beneficios de productividad de la IA.

Rodrigo Durán, director ejecutivo del Índice Latinoamericano de IA y gerente de Cenia, señaló durante un webinar de la OCDE que México tiene una menor base laboral para aprovechar la IA generativa. De hecho, el 63% de sus empleos está en ocupaciones de baja exposición a esta tecnología, frente a 58% en Colombia, 49% en Uruguay y 38% en Argentina. Solo 37% de los empleos mexicanos tiene exposición media o alta a la IA, contra 62% en Argentina y 51% en Uruguay.

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Durán explica, en este sentido, que el desafío para países como México no es únicamente adoptar tecnología, sino preparar a las personas para aprovecharla. De hecho, mostró que una intervención de capacitación en IA generó resultados medibles: el aumento en comprensión de IA fue cinco veces mayor en el grupo capacitado que en el grupo de control, mientras que la mejora en comodidad para usar la herramienta fue 1.8 veces mayor.

De acuerdo con las estimaciones presentadas por Peter Gal, economista senior de la OCDE, la IA podría elevar el ingreso real per cápita anual entre 0.1 y 0.95 puntos porcentuales durante la próxima década, dependiendo de la velocidad de adopción, la estructura productiva de cada país, la infraestructura digital y las habilidades disponibles. En ese escenario, México aparece con un potencial más limitado que las economías con mayor peso de servicios intensivos en conocimiento y adopción tecnológica más acelerada, lo que vuelve más relevante la alfabetización digital desde la escuela.

Los países con más servicios intensivos en conocimiento y una adopción inicial más rápida son los que probablemente se beneficiarán más en un horizonte de 10 años, apoyados por buena infraestructura digital y habilidades
Peter Gal, economista senior de la OCDE

La escuela, el eslabón débil

Por otro lado, los académicos reunidos en el evento de Unicef plantearon que México necesita una ruta propia, basada en evidencia nacional y no solo en regulaciones importadas. La propuesta, denominada Ruta Digital México, busca articular a gobierno, plataformas, escuelas, familias, academia y sociedad civil alrededor de cuatro objetivos: reducir riesgos como ciberacoso, exposición a contenido nocivo, uso problemático y daño emocional; fortalecer la alfabetización digital crítica de niñas, niños, adolescentes, docentes y familias; impulsar la seguridad por diseño en plataformas; y generar evidencia mexicana sobre los efectos del uso digital.

La Dra. María Elena Medina Mora, de la UNAM, advirtió que México enfrenta un problema de salud en su niñez y adolescencia, agravado después de la pandemia. Los especialistas coincidieron en que la prohibición absoluta es una “puerta falsa” si no se atiende la lógica de enganche de los algoritmos, la dependencia emocional de los jóvenes y la falta de acompañamiento desde familias, escuelas y autoridades.

Manuel Alejandro Guerrero, profesor investigador de la Universidad Iberoamericana, señaló que presentar la alfabetización digital como solución única puede ser “tramposo” si implica trasladar toda la responsabilidad a la sociedad, sin exigir corresponsabilidad al gobierno y a las empresas tecnológicas. También advirtió que prohibir, por sí solo, no resuelve el problema de fondo: el diseño algorítmico, el modelo de negocio basado en la atención y la falta de formación de docentes y familias.

Fernando Gutiérrez García, director de División de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, planteó que las intervenciones deben ir más allá de talleres aislados. Desde la academia, dijo, se requiere colaboración entre gobierno, sociedad civil, instituciones educativas y empresas; programas de alfabetización digital ante la llegada de la IA generativa; y un mapeo continuo de brechas, especialmente en entidades del sur-sureste como Chiapas, Oaxaca y Veracruz.

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