Un sello ligado a la sustentabilidad
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que la indicación geográfica forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la competitividad de la industria aguacatera. Como parte de ella, destacó la implementación de Verde Laboral, una plataforma desarrollada junto con el IMSS y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para impulsar mejores prácticas laborales en toda la cadena de valor.
También resaltó la puesta en marcha de Guardián Forestal, una herramienta que utiliza imágenes satelitales e inteligencia artificial para monitorear el cambio de uso de suelo, así como la certificación ProForest Avocado, que acredita la producción libre de deforestación. Según el mandatario, actualmente cerca del 95% del aguacate de exportación ya cuenta con garantías de producción bajo esquemas de conservación forestal.
Bedolla aseguró que estas acciones permiten a la industria cumplir con los compromisos establecidos en el T-MEC, al tiempo que fortalecen la protección de los recursos naturales y promueven mejores condiciones laborales para los trabajadores del sector aguacatero. Además, sostuvo que la nueva indicación geográfica contribuirá a consolidar la confianza de los compradores internacionales en el aguacate de Michoacán.
Tres años para construirlo
El presidente del Consejo Directivo de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), Rafael Paz Vega, recordó que el proyecto arrancó en octubre de 2022 con la intención de diferenciar al aguacate de Michoacán frente a la creciente producción de otras regiones del mundo.
Para ello, la asociación buscó una institución con experiencia en la protección de productos de origen y eligió al Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), organismo que ha participado en trabajos relacionados con la denominación de origen del tequila.
El resultado fue un expediente técnico de 216 páginas, en el que se documentaron la historia del cultivo, las características del fruto, el suelo, el clima, los procesos de producción, el manejo de poscosecha, la comercialización y las reglas de uso que exige el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para otorgar este tipo de reconocimientos.