Hacienda explicó que las renuncias recaudatorias no implican una erogación de recursos o ingresos públicos previamente obtenidos, sino que permiten a los contribuyentes beneficiarios disminuir, evitar o diferir el pago de impuestos. El objetivo de otorgar estos beneficios fiscales es fomentar la inversión y el bienestar social.
“Conforme a ello, las renuncias recaudatorias se originan por la existencia de tratamientos que se desvían de la estructura normal de cada uno de los impuestos, por lo que la determinación de las renuncias recaudatorias implica distinguir dichos tratamientos”, explicó la secretaría.
De acuerdo con el documento, los beneficios fiscales con mayor impacto son la tasa cero de IVA en alimentos y medicinas, los estímulos fiscales en la región fronteriza y fideicomisos como FIBRAS, además de las exenciones en el ISR de personas físicas, principalmente relacionadas con jubilaciones y prestaciones laborales.
La tasa cero del IVA a alimentos representa una renuncia recaudatoria de 1.26% del PIB, los cuales representan 471,748 millones de pesos en 2026, y 502,178 millones en 2027.
Para 2026 la renuncia recaudatoria de los estímulos otorgados a los contribuyentes de la región fronteriza norte, en materia de IVA e ISR, ascenderá a 143,402 millones de pesos. Para el siguiente año se estima en 152,652 millones de pesos.
Los estímulos a los fideicomisos (FIBRAS públicas y FIBRA E) representan el 33.5% del total; en conjunto equivalen al 69.4% del total de las renuncias recaudatorias solo por estímulos fiscales, esto equivale a 133,860 millones de pesos para este año, y 142,494 millones para el siguiente.
En tanto, las exenciones de ISR por jubilaciones, pensiones o haberes del retiro significarán 103,937 millones de pesos, y 119,641 millones, para 2026 y 2027, respectivamente.