En mayo, la calificadora de crédito S&P cambió la perspectiva de la deuda de México de estable a negativa , y la calificadora Moody’s revisó a la baja la calificación de Baa2 a Baa3. El titular de Hacienda, Édgar Amador Zamora aseveró que se cuenta con un conjunto de acciones para la reducción del déficit fiscal o los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP).
Ajuste a dependencias federales
El incremento de los RFSP se dio pese a un ajuste al gasto público por 417,814 millones de pesos. El programa contemplaba gastar 4.39 billones de pesos, pero se ejecutaron 3.97 billones. En tanto, los ingresos públicos fueron 151,471 millones de pesos menos a lo presupuestado para el periodo enero-mayo. El total recaudado fue 3.55 billones de pesos, cuando se habían programado 3.70 billones.
El 50.5% o 211,178 millones de pesos del ajuste al gasto público total fue a presupuestos de las dependencias federales, le siguieron los ajustes a Pemex y CFE por 81,962 millones, y a los recursos federales que se reparte a los estados a través de Participaciones por 17,801.
Cabe destacar que también el costo financiero fue menor por 85,945 millones de pesos a lo programado, detalló la dependencia a cargo de Amador Zamora.
La SHCP aseveró que “La política de gasto también reflejó disciplina y eficiencia: el gasto de operación distinto de servicios personales disminuyó 8.1% real anual”.
En conjunto, el total de los RFSP acumulados año con año, o su saldo histórico, se ubicó en 50.6% del PIB, con una composición mayoritariamente en moneda nacional, a tasa fija y de largo plazo.
De acuerdo con Hacienda, este es un nivel moderado frente a otras economías emergentes y de América Latina. “Este resultado refleja una gestión fiscal responsable y un manejo prudente de la deuda, en línea con el avance en la consolidación fiscal”, aseveró.