Toyota México mantendrá su planta de Guanajuato, donde genera 2,800 empleos directos, pese a que trasladará parte de la producción de la pickup Tacoma desde Tijuana hacia Estados Unidos como parte de una reorganización global de sus operaciones, informó este martes la Secretaría de Economía. La dependencia también adelantó que en los próximos días se anunciará una nueva inversión automotriz de otra compañía de más de 500 millones de dólares en el país.
Economía asegura que Toyota conservará 2,800 empleos y que otra automotriz invertirá 500 mdd
La dependencia enfatizó que el movimiento de la producción de la Tacoma no será inmediato. El proceso comenzará de manera gradual y concluirá hasta 2030, mientras la empresa continúa evaluando el futuro de su planta en Baja California para después de esa fecha.
Aunque parte de la fabricación de la Tacoma migrará a Estados Unidos, la Secretaría de Economía destacó que Toyota conservará su complejo de Guanajuato, el cual emplea a 2,800 trabajadores de forma directa y sostiene miles de empleos adicionales mediante la cadena regional de proveedores.
El anuncio busca enviar una señal de estabilidad para una de las industrias más relevantes del país, justo cuando el sector automotriz enfrenta un proceso de reconfiguración por la política comercial de Estados Unidos y la revisión del T-MEC.
En los últimos meses, las armadoras han ajustado la distribución de algunos modelos entre sus plantas de Norteamérica para responder a los nuevos incentivos para producir dentro de Estados Unidos y a un entorno comercial más exigente.
Anticipa otra inversión
Además del anuncio sobre Toyota, la Secretaría de Economía informó que recibió la confirmación, tras gestiones de la presidenta Claudia Sheinbaum, de que otra empresa automotriz invertirá más de 500 millones de dólares en México. La inversión será presentada oficialmente en los próximos días.
Aunque la dependencia no reveló el nombre de la compañía ni el destino de los recursos, el anuncio ocurre en un momento en que el gobierno busca mostrar que el país mantiene su atractivo para nuevas inversiones manufactureras, pese al endurecimiento de la política industrial estadounidense.
El ajuste de Toyota refleja una tendencia que gana fuerza en la región. Sin abandonar México, varias empresas automotrices han comenzado a redistribuir parte de su producción para adaptarse a las nuevas condiciones comerciales y a las reglas que privilegian la fabricación dentro de Estados Unidos.
México sigue siendo uno de los principales centros de manufactura de vehículos de Norteamérica gracias a su integración con las cadenas regionales de suministro y a los beneficios del T-MEC. Sin embargo, la revisión del acuerdo comercial y la estrategia industrial impulsada por Washington han llevado a las armadoras a replantear la ubicación de algunos modelos, mientras conservan al país como una plataforma clave para la producción y exportación de vehículos.