Seproban (Seguridad y Protección Bancarias) es una sociedad de apoyo de las Instituciones de Crédito en México que funciona como el brazo operativo y tecnológico de seguridad para el sector financiero y su titular, Pedro Villanueva, explicó en entrevista con Expansión que los adultos mayores son las principales víctimas de este delito.
El experto explicó que los delincuentes engañan a los clientes a través de llamadas y mensajes falsos. En estas llamadas, se hacen pasar por ejecutivos bancarios y aluden a cargos no reconocidos en las cuentas de los usuarios para convencerlos de proporcionar sus claves de acceso o de instalar software que permite el control remoto de sus dispositivos.
También advirtió que han detectado que los delincuentes están cazando las cuentas de personas fallecidas para robar el dinero.
Los bancos están haciendo monitoreos transaccionales y no transaccionales de cuentas de saldos importantes, cuentas de adultos mayores o cuentas de personas que tienen una edad avanzada y que tal vez hayan fallecido (...) Ya que estas pueden ser las cuentas que los delincuentes quieren obtener de manera dolosa
Pedro Villanueva, titular de Seproban
Desde hace años, el sector financiero ha lanzado iniciativas de la mano de las autoridades para evitar delitos relacionados con fraude. Por ejemplo: en 2021, se implementó la geolocalización en las apps bancarias con el fin de prevenir que los delincuentes hicieran ataques desde otros países.
El año pasado, la banca implementó el Monto Transaccional del Usuario (MTU) que consiste en poner un límite máximo de dinero que se puede transferir, retirar o mover desde las cuentas de banco.
"Se establecieron mecanismos de contención para que los clientes coloquen límites de transacción para que cuando ellos son engañados y los delincuentes tienen el control de sus recursos, no puedan sustraer el total de los recursos", explicó Villanueva.
En este mes entró en vigor una ley con la que las personas que quieran hacer retiros o transferencias de más de 140,000 pesos deben identificarse con huellas dactilares o reconocimiento facial .
Villanueva señala que, además de las transferencias de dinero vía SPEI, las personas también denuncian cargos no reconocidos por compras en distintos comercios; los fraudes bajo esta modalidad son en promedio de entre 3,000 y 5,000 pesos.
El experto destacó que las áreas de prevención de fraudes de las instituciones financieras realizan monitoreos de las cuentas aplicando bloqueos preventivos inmediatos antes de que se concreten los desfalcos y que el reto hacia adelante es que las personas tengan más educación financiera para evitar que sean robados.
"Los usuarios carecemos de una educación financiera y de los riesgos que tenemos al utilizar la tarjeta, nuestra cuenta bancaria", explicó. "Necesitamos socializar con los clientes cuáles son los mecanismos con los que cuentan como el apagar la tarjeta, limitar los consumos e inclusive si hacen o no hacen depósitos o retiros en ventanilla".
En junio, Seproban y Condusef lanzaron una herramienta llamada “Consulta y Reporta” para identificar y reportar números telefónicos asociados con posibles fraudes.
Una semana después de esa firma, se registraron más de 11,000 consultas y se denunciaron cerca de 5,000 números telefónicos.