La escasez mundial de memoria que exigen los centros de datos de inteligencia artificial (IA, por sus siglas en inglés) dejó de ser un problema exclusivo de las grandes tecnológicas y ya se refleja en lo que paga el consumidor mexicano por una computadora.
En la primera quincena de julio de 2026 el genérico "computadoras" subió 4.52% quincenal, la variación más alta registrada por este producto en los últimos cinco años y superando incluso el pico de 3.42% observado en julio de 2022, en plena crisis global de semiconductores pospandemia, refieren cifras el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
A tasa anual, el incremento es de 8.56%, un contraste abrupto frente a los descensos de precio que había mostrado este producto durante buena parte de 2022, 2023 y 2024, cuando llegó a acumular caídas anuales de más de 20%.
La escalada en el precio de las computadoras responde a un cambio en la estructura de costos de fabricación. HP reveló en su reporte de resultados de julio de 2026 que la memoria y el almacenamiento pasaron de representar entre 15% y 18% del costo total de materiales de una laptop a 35% en un solo trimestre, con el costo de la memoria duplicándose en ese lapso.