La inversión sigue esperando mejores señales
La inversión tampoco ha despegado con claridad, pues las empresas continúan enfrentando incertidumbre por la política arancelaria de Estados Unidos, la revisión del T-MEC y los cuestionamientos sobre el Estado de derecho en México.
Cuando una compañía no sabe qué reglas comerciales, legales o fiscales enfrentará en los próximos años, suele posponer la construcción de una planta, la compra de maquinaria o la contratación de trabajadores. Por eso, incluso cuando el consumo mejora por algunos meses, la economía difícilmente acelera de manera sostenida sin nuevos proyectos productivos.
HR Ratings añade advirtió que, al medir la actividad acumulada de los últimos 12 meses, el PIB avanzó apenas 0.82% al cierre de junio. El sector industrial permaneció 0.74% por debajo del nivel de un año antes, mientras los servicios crecieron 1.55%, pero con un progreso modesto desde finales de 2025. La calificadora relaciona el estancamiento de los servicios con menores ingresos reales, la caída de las remesas y la debilidad del empleo.
Las exportaciones también sostienen el crecimiento
Más allá del Mundial, las exportaciones manufactureras han mantenido un desempeño sólido, especialmente las no automotrices y las relacionadas con productos electrónicos, equipo de cómputo e infraestructura tecnológica.
Saldaña espera que ese impulso continúe mientras la economía estadounidense se mantenga respaldada por un consumo resistente y por fuertes inversiones en tecnología. México también conserva una ventaja frente a otros países al mantener un acceso comercial preferente al mercado estadounidense.
La demanda estadounidense continúa favoreciendo segmentos manufactureros de alto contenido tecnológico
Gerónimo Ugarte Badwell, economista en jefe de Valmex
HR Ratings señala que las exportaciones de electrónicos, componentes y maquinaria ayudaron a compensar la desaceleración automotriz. Sin embargo, advierte que el repunte industrial también contiene un componente de recuperación después de la caída registrada a comienzos del año.
El tercer trimestre será mucho más lento
La mayoría de los analistas coinciden que no existe todavía evidencia suficiente para asegurar que el repunte del segundo trimestre es un cambio de tendencia para el mediocre crecimiento de México.
Ve por Más espera que el PIB crezca apenas 0.3% trimestral entre julio y septiembre. Valmex también anticipa una expansión positiva, pero “considerablemente menor” a la del segundo trimestre y mantiene sin cambios su pronóstico de crecimiento de 1.0% para todo 2026.
Banorte proyecta avances de apenas 0.1% trimestral durante el tercero y el cuarto trimestre, y calcula un crecimiento de 1.4% para todo el año. La institución considera que el empleo, la masa salarial, el crédito, el comercio, la logística y el turismo todavía darán soporte a los servicios, aunque reconoce la posibilidad de un ajuste posterior al Mundial.
El escenario más adverso lo presenta Grupo Financiero BASE. Su estimación central contempla una contracción de 0.55% trimestral durante el tercer trimestre, antes de un avance de 0.30% entre octubre y diciembre. En su escenario pesimista, la caída de julio a septiembre podría llegar a 1.20%; en el optimista, la economía crecería solamente 0.20%.
Incluso después de la sorpresa positiva del segundo trimestre, los especialistas consultados por Banco de México continuaron asignando la mayor probabilidad a que el PIB crezca entre 1.0% y 1.4% durante 2026.
“El principal mensaje sigue siendo de cautela”, resumió Ugarte Bedwell. “La sorpresa positiva del segundo trimestre mejora el punto de partida para el resto del año, pero todavía no constituye evidencia suficiente para modificar nuestro escenario macroeconómico”.