México necesita un superávit primario de 1% del PIB: Oxford Economics
Para Domene, una de las señales más importantes será el balance primario y afirma que México necesitaría avanzar hacia un superávit primario cercano a 1% del PIB para contener la deuda como proporción de la economía. El país todavía no se encuentra en ese punto y el presupuesto de 2027 será una primera prueba de la capacidad del Gobierno para acercarse a esa trayectoria.
De acuerdo con un análisis del IMCO , Pemex registró una pérdida neta de 28,000 millones de pesos al primer semestre de 2026, frente a una utilidad de 16,200 millones un año antes. Aunque su deuda financiera descendió a 77,500 millones de dólares, el Gobierno le transfirió más de 100,000 millones de pesos en aportaciones de capital durante los primeros seis meses del año.
Además, la reducción de la deuda de Pemex descansa en buena medida en la apreciación del peso y los apoyos federales. Desde 2019, los apoyos directos acumulados alcanzan 1.88 billones de pesos, de acuerdo con el reporte “Pemex desaprovecha altos precios internacionales del petróleo”, de Banamex. La institución advierte que la petrolera sigue dependiendo de capitalizaciones y operaciones de manejo de pasivos.
El problema también funciona en sentido contrario, ya que Pemex dejó de aportar a las finanzas públicas como lo hacía anteriormente. Banamex calcula que entre 2023 y 2025 los ingresos petroleros quedaron 501,700 millones de pesos por debajo de lo presupuestado; al agregar el faltante del primer semestre de 2026, la brecha alcanza alrededor de 619,700 millones.
La trayectoria hacia la pérdida del grado de inversión
Luis Gonzali, codirector de inversiones de Franklin Templeton México, consideró en entrevista con Expansión que México conserva actualmente el grado de inversión y que una degradación no es un escenario inmediato. La firma ubica en un horizonte de entre tres y seis años un riesgo plausible si la trayectoria económica y fiscal no cambia.
El especialista advierte que permanecer durante demasiado tiempo con tasas de crecimiento cercanas a 1% deteriora gradualmente la capacidad fiscal del país. Un escenario más favorable sería recuperar un crecimiento superior a 2%, acompañado de mayor inversión y consolidación de las cuentas públicas.