El Plan México tiene que pasar de los anuncios de inversión a los proyectos, y de los proyectos a los empleos formales. Ese es el planteamiento del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en el mensaje de su presidente, José Medina Mora Icaza, dirigido a Claudia Sheinbaum con motivo del 50 aniversario del organismo.
Del anuncio de inversión al empleo: el CCE plantea a Sheinbaum el reto del Plan México
El sector empresarial comparte el objetivo de elevar la inversión que propone la estrategia del gobierno federal. Para alcanzarlo, identifica condiciones que inciden en las decisiones de las empresas: certidumbre jurídica, seguridad, energía suficiente y competitiva, infraestructura y agua.
“Compartimos el objetivo de elevar la inversión planteado en el Plan México. Alcanzarlo dependerá de que los anuncios se conviertan en proyectos, y los proyectos en empleos formales y desarrollo regional”, señala Medina Mora en el discurso fechado el 13 de octubre.
El mensaje coloca la ejecución de las inversiones entre las prioridades del CCE. México, plantea, necesita crecer a un ritmo mayor y sostenido para generar los empleos y las oportunidades que demanda la población.
Qué necesita el Plan México
La apuesta empresarial por el Plan México viene acompañada de una lista de requisitos para que las inversiones puedan concretarse. El acceso a servicios e infraestructura aparece junto con las condiciones jurídicas y de seguridad que requieren las empresas para comprometer capital.
“Para invertir se requiere certidumbre jurídica, seguridad, energía suficiente y competitiva, infraestructura y agua”, establece el mensaje.
El CCE señala que ha trabajado con el gobierno para identificar obstáculos que frenan proyectos y encontrar soluciones. El documento no detalla cuáles son esas inversiones ni establece plazos para destrabarlas, pero sí define el resultado que busca: que los proyectos generen empleos formales y desarrollo regional.
Con ese planteamiento, el organismo sitúa el avance del Plan México en la capacidad de llevar las inversiones anunciadas a la operación de las empresas y a las oportunidades de trabajo que puedan crear.
Pequeños negocios en las cadenas
La participación de las micro y pequeñas empresas es otra prioridad del mensaje. El CCE busca que estos negocios crezcan y se integren a las cadenas de valor de compañías medianas y grandes.
Para ello, Medina Mora señala que el organismo ya pidió a las organizaciones empresariales con alcance nacional y a las grandes empresas de productos de consumo acercarse a los pequeños negocios.
El apoyo que propone incluye capacitación, acceso a tecnología y financiamiento, herramientas que pueden ayudarles a desarrollar sus capacidades e incorporarse como proveedores.
“Cuando una empresa grande desarrolla a sus proveedores, el beneficio se multiplica: crece la empresa, crece la comunidad y crece México”, señala.
La integración de más empresas mexicanas a las cadenas productivas aparece también entre las tareas que el CCE considera necesarias para los próximos años, junto con acelerar la inversión.
T-MEC, otra prioridad empresarial
El organismo coloca la revisión del T-MEC como la segunda de sus tres prioridades para el presente, después de promover e incentivar la inversión.
El CCE señala que trabaja con sus contrapartes de Estados Unidos y Canadá para defender la integración productiva, el libre comercio y el acceso sin aranceles para los bienes que cumplen las reglas de origen.
Su objetivo, expresa Medina Mora, es fortalecer a Norteamérica como una región competitiva, próspera e incluyente.
En el mensaje, una revisión exitosa del tratado y una mayor inversión forman parte de una misma agenda de trabajo para gobierno, empresas y sociedad.
Diálogo con diferencias
El respaldo empresarial a los objetivos de inversión convive con una definición de independencia frente al gobierno.
“El CCE no es oficialismo ni es oposición; el CCE es institución”, señala Medina Mora.
El dirigente reconoce la apertura de Sheinbaum y de su gabinete. Afirma que la interlocución periódica ha permitido plantear con franqueza los asuntos que afectan la operación y la confianza de las empresas, además de trabajar en soluciones compartidas.
“Es cierto que tenemos diferencias y seguiremos expresándolas. Pero también compartimos un propósito superior: que México crezca con seguridad, justicia, paz y bienestar”, establece el documento.
Finanzas públicas y confianza
La agenda del CCE también incluye preservar el grado de inversión, cuidar la estabilidad de las finanzas públicas, combatir la corrupción y la impunidad, y fortalecer el Estado de derecho.
El organismo plantea, además, acompañar a quienes trabajan en la informalidad para que puedan incorporarse a la economía formal.
Para el sector empresarial, la tarea que sigue es convertir la coincidencia con el gobierno en resultados. En el caso del Plan México, el propio mensaje define cómo deben verse: inversiones que se concreten, empleos formales y desarrollo en las regiones.