Monterrey. México tiene una oportunidad ante la reorganización de las cadenas de suministro, pero aprovecharla exige cambios en las condiciones que ofrece a las empresas para producir y exportar. Con ese objetivo, la industria manufacturera de exportación trabaja con el gobierno federal en una propuesta para modernizar el programa IMMEX , con procesos más simples, digitalización y mayor trazabilidad.
Las fábricas que exportan desde México quieren nuevas reglas para competir y atraer inversiones
Humberto Martínez, presidente de Index, planteó que la iniciativa, denominada IMMEX 4.0, busca responder a las necesidades de una industria en la que la velocidad y la tecnología resultan determinantes para competir.
“No se trata solamente de actualizar un programa, se trata de asegurar que México cuente con los instrumentos necesarios para competir en la siguiente etapa de la manufactura global”, afirmó durante la 51ª Convención Nacional de Index, en Monterrey, Nuevo León.
La propuesta forma parte de una agenda que también incluye certidumbre para las inversiones, infraestructura, energía, agua y desarrollo de talento. Para el dirigente, la oportunidad de México en la reorganización industrial requiere decisiones y coordinación para convertirse en resultados.
Martínez señaló que el sector necesita fortalecer el programa IMMEX, simplificar procesos e impulsar la digitalización, además de construir un entorno regulatorio que premie el cumplimiento y permita a las empresas concentrarse en producir, innovar y generar valor.
El presidente de Index agradeció el trabajo con otras cámaras empresariales para preparar la propuesta y recordó el compromiso de presentarla a la presidenta Claudia Sheinbaum durante octubre.
La revisión del T-MEC eleva la necesidad de certidumbre
La modernización del programa coincide con un momento que Martínez consideró decisivo para la manufactura norteamericana, tanto por la transformación tecnológica como por el peso de la geopolítica en las decisiones de inversión.
En ese escenario, situó la certidumbre como una condición indispensable para que las empresas puedan invertir, producir, exportar, contratar personal y planear a largo plazo.
Respecto a la revisión del T-MEC , pidió una discusión con argumentos técnicos y una visión estratégica que fortalezca la integración productiva y preserve las condiciones que hacen competitiva a la región.
Su defensa parte de la relación entre las industrias de México, Estados Unidos y Canadá, que comparten procesos, tecnología, inversiones, talento y cadenas de producción que cruzan las fronteras. Para Martínez, esa integración representa una ventaja compartida que México debe defender con el valor que aportan sus plantas, trabajadores, ingenieros y proveedores.
Energía, agua y logística completan la agenda industrial
La actualización del IMMEX es una parte de las condiciones que el sector considera necesarias para crecer. Martínez también pidió atender infraestructura, energía, agua, logística, talento y productividad.
Ninguna estrategia industrial puede prosperar si no atiende de manera integral estas condiciones
El dirigente reclamó una visión que trascienda sexenios y administraciones, en la que la manufactura de exportación reciba reconocimiento por su capacidad para impulsar la innovación, elevar la productividad y generar empleos de calidad.
De acuerdo con las cifras que presentó, el sector representa 3.3 millones de empleos directos y otros seis millones indirectos. Esa dimensión laboral acompaña la petición de modernizar las herramientas con las que México busca competir en la siguiente etapa de la manufactura global.