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Quiebra de Ueno Bank exhibe fallas de supervisión y corrupción en Paraguay, advierte Moody’s

La calificadora señaló que la crisis bancaria en el país sudamericano pone de manifiesto las debilidades institucionales del país, aunque no anticipa un impacto inmediato en su calificación crediticia
Fuerzas especiales de la policía en Paraguay hacen guardia en una sucursal de Ueno Bank.
Un 97% de los depositantes de Ueno Bank estaría completamente cubierto por el fondo de garantía de depósitos, que a septiembre contaba con una liquidez de 1,600 millones de dólares, estimó Moody’s. (DANIEL DUARTE/AFP)

La quiebra de Ueno Bank puso en evidencia las debilidades de supervisión financiera y los problemas de corrupción que enfrenta Paraguay, factores que limitan la fortaleza institucional del país y que podrían afectar su perfil crediticio si se prolonga la crisis política, advirtió Moody’s Ratings.

En un reporte publicado este 6 de noviembre, la calificadora señaló que la crisis bancaria, que derivó en el anuncio de renuncia del presidente Santiago Peña y en el inicio de un juicio político en su contra, refleja las deficiencias de gobernanza y la limitada efectividad gubernamental que persisten en el país.

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El 3 de noviembre, el Banco Central del Paraguay anunció el inicio de un proceso de resolución de Ueno Bank, luego de que su índice de solvencia cayera por debajo del 50% del mínimo regulatorio, tras realizar ajustes a sus estados financieros durante un proceso de regularización.

A septiembre de 2026, Ueno concentraba el 8% de los créditos y el 9% de los depósitos del sistema bancario paraguayo, por lo que su quiebra representa un acontecimiento negativo para el sector financiero. Sin embargo, Moody’s considera que los riesgos sistémicos podrían mantenerse contenidos mediante un proceso de resolución rápido y ordenado.

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La calificadora también destacó los cuestionamientos sobre la independencia del Banco Central del Paraguay, cuyo presidente, Carlos Carvallo, renunció después de la quiebra de Ueno Bank. El funcionario había ocupado anteriormente la presidencia de Financiera Ueno, entidad predecesora del banco.

A esto se suman denuncias de legisladores sobre el presunto uso indebido de fondos previsionales y posibles encubrimientos institucionales relacionados con la entidad financiera.

Moody’s señaló que las investigaciones sobre estas acusaciones permitirán determinar si existieron fallas en los mecanismos de supervisión y control.

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Corrupción y debilidad institucional limitan a Paraguay

De acuerdo con Moody’s, los indicadores de gobernanza de Paraguay se mantienen por debajo de los registrados por países con calificaciones crediticias similares, principalmente en materia de control de la corrupción.

Los indicadores de efectividad gubernamental, Estado de derecho y control de la corrupción se ubican sistemáticamente en el percentil 25 o por debajo de este entre los países evaluados por la calificadora.

Además, el control de la corrupción ha registrado un deterioro significativo durante la última década, pese a que ya se encontraba en niveles bajos.

Moody’s reconoció que Paraguay ha realizado reformas para mejorar la efectividad de sus políticas económicas, entre ellas la Ley de Responsabilidad Fiscal, la modernización de la administración financiera del Estado y cambios en el sistema de pensiones.

No obstante, consideró que la quiebra de Ueno Bank y los atrasos fiscales anunciados por el gobierno el año pasado muestran que persisten limitaciones institucionales y problemas para implementar dichas reformas.

Pese a este escenario, la calificadora no anticipa un impacto inmediato en el perfil crediticio soberano de Paraguay, que mantiene una calificación Baa3 con perspectiva estable, respaldada por el crecimiento económico y una deuda pública equivalente a aproximadamente el 38% del PIB.

En cuanto a los depositantes de Ueno Bank, Moody’s indicó que alrededor del 97% estaría completamente cubierto por el fondo de garantía de depósitos, que a septiembre contaba con una liquidez de 1,600 millones de dólares, equivalente a aproximadamente el doble de los depósitos asegurados de la institución.

La calificadora prevé que una eventual transición presidencial hacia el vicepresidente Pedro Alliana permita mantener la disciplina fiscal y la continuidad de la política monetaria.

Sin embargo, advirtió que una incertidumbre prolongada sobre la transición política y una mayor inestabilidad social podrían afectar el desempeño económico y fiscal de Paraguay, debido al aumento del riesgo político y al deterioro de la confianza de los inversionistas.

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