Clientes satisfechos
Incluso con estos argumentos en contra, el proyecto avanza. Al cierre de junio, Altán Redes sumó 42 contratos con 33 clientes, algunos de los cuales ya están dando los servicios a clientes finales. “Está funcionando bien la instalación, la cobertura donde dicen que hay, hay; ese es el principal problema con las inalámbricas (…) Si no hay cobertura, te das cuenta inmediatamente pues muchas de las casas dependen de esa conectividad”, dice Lorenzo Orozco, director general de Internet ON, cliente de la Red Compartida.
Roger Alarcón, director y fundador de GurúComm, que sirve a pequeñas y medianas empresas (Pymes), señala que la gran diferencia entre un operador normal contra uno mayorista, es que el mayorista quiere que al cliente le vaya bien. "Le conviene, porque los clientes que te facturan, a su vez le facturan a él. También hay una apertura interesante para el crecimiento. Nosotros le indicamos dónde hay una demanda de servicio, tienen el interés y realizan la instalación de infraestructura para dar servicios en esos lugares”, señala.
A Altán Redes todavía le quedan por delante cinco años para desplegar la Red Compartida, cuya adjudicación es por 20 años, con una prórroga por otro periodo igual. “Estamos muy tranquilos porque los usuarios que pueden traer estos clientes pueden ser suficientes para ir llenando poco a poco nuestra red”, destaca Bellido.