“El mercado mexicano es uno de los más estratégicos en la región para KLM (…) Hay potencial de crecimiento bastante fuerte y lo sabemos porque mucha gente de América Latina viaja en autobús. Existe la oportunidad de que viajen cada vez más en avión y KLM y Air France estamos en buena posición para aprovechar y tratar de estimular este potencial”, refiere el directivo.
La aerolínea europea tiene actualmente un vuelo diario entre Ámsterdam y la Ciudad de México a bordo de un Boeing 747, una ruta que se mantiene con un buen dinamismo por el flujo de turistas y de viajes de negocios, pero cuya cualidad estratégica radica más en el terreno de la interconectividad.
Recomendamos: El avión más grande del mundo impulsa a Air France
“En el hub que tenemos en el aeropuerto de Schiphol no sólo estamos captando los viajes hacia Ámsterdam, porque muchos de nuestros clientes van hacia allá para conectar con terceros países en Europa. Hay muchísimos hubs en Europa, pero Ámsterdam es uno de los mejores, y prueba de ello es el minimum connecting time, que es el tiempo mínimo que necesitas para conectar entre dos vuelos. Cuando llegas de México hacia Ámsterdam y quieres conectar a Madrid, lo haces en un mínimo de 45 minutos, es el más bajo de Europa”, señala Mallet.
Para conectar a México con Europa, la aerolínea también mira con buenos ojos destinos como Cancún, en donde ya opera con Air France la ruta París-Cancún desde 2011, por lo que pensar en conectar las playas mexicanas con Ámsterdam puede ser algo muy próximo. “Son planes serios, yo diría, para los próximos años”, enfatiza.