La apertura de tiendas se mantendrá, aunque con más cuidado, aseguró el directivo. El objetivo es sumar 200 unidades más hacia 2023 y llegar a cerca de 400 en México. Tishman destacó que se tuvo que elegir entre crecer bien o crecer rápido, y se eligió la segunda, por lo que se cometieron algunos errores de los que ahora se aprende. Hoy, la compañía, que opera Miniso en Latinoamérica, tiene más de 160 tiendas en México, Colombia, Panamá, Perú y Chile.
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“Hay mucho potencial en el mercado, pero queremos hacer un crecimiento mucho más inteligente y estudiado. Eso no quiere decir que no sabemos si el próximo año serán 40 o 100 tiendas, no hay una meta como tal establecida. Queremos ser más inteligentes en temas de canibalización, expansión, en territorios donde crecer y no puedo decir con cuántas cerraremos el próximo año”, comentó Tishman.
Cumplir con las expectativas de los clientes y tener un gran número de mercancías en las tiendas a diario, requiere un fuerte brazo logístico. Cuando llegó Miniso a México, lo hizo con cinco contenedores que llegaron al puerto de Manzanillo, de donde se trasladaron a su bodega en Tepotzotlán. Este centro de distribución ha duplicado por cinco su tamaño y la expectativa es que para 2019 se reciban 2,200 contenedores.
“Miniso va a duplicar su tamaño de aquí a 2023 en volumen de unidades movidas. La estrategia de crecimiento logística es abrir nodos de distribución que me acerquen más al cliente. Ahora hemos invertido en un centro de distribución con tecnología que nos ayuda a sacar muchas piezas por minutos, pero es momento de voltear hacia atrás en la cadena y trabajar desde el origen del producto, hacer la distribución y repartir por tierra”, dijo Miguel Jiménez, vicepresidente de Logística de Miniso.