“Son más de 100 juicios los que se encuentran actualmente vigentes (…) fueron tantos para que hubiera jueces valientes que otorgaran suspensiones, pero un juicio basta. Estamos precisamente redefiniendo la estrategia porque todos los juicios continúan, y todavía no se ha dictado una sola sentencia”, agrega.
Dicho de otra manera: si alguno de los más de 100 juicios deriva en una nueva suspensión a favor del colectivo, la obra en Santa Lucía se detendría nuevamente.
A la par, la falta de otros elementos podría retrasar aún más la obra. Juan Carlos Machorro, socio del sector aeronáutico de Santamarina + Steta, explica que la revocación de la última suspensión se traduce en que, en términos legales, el proyecto actualmente es viable y se puede empezar a construir, pero aún faltan resolver rubros como el uso de suelo, la conclusión del plan maestro y la aprobación de autoridades globales en materia aeronáutica.
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“Habrá que ver si organismos internacionales certifican desde el punto de vista técnico la operación con el AICM; podemos tener la certificación por parte de la autoridad mexicana en la parte ambiental y social, incluso tener todas los juicios de amparo revocados por el Poder Judicial, pero no habrá línea aérea que opere en Santa Lucía sin condiciones de operaciones seguras”, señala.
Y es en estos rubros donde #NoMásDerroches estaría poniendo la mira para un segundo round por Santa Lucía. “Si ahorita inicia la construcción, formalmente están violando la ley (…) No se puede iniciar legalmente la construcción de este aeropuerto porque aún no se cumple uno sólo de requisitos: la Sedena no puede construir un aeropuerto con operaciones civiles, está muy claro en la Ley de Aeropuertos. Sedena no es una sociedad mercantil y no tiene un título de concesión”, asevera Carrasco.