El 24 de enero de 2019, América Móvil dio a conocer la operación; sin embargo, el 21 de mayo, la Superintendencia de Competencia de El Salvador rechazó la transacción por falta de documentación. El 27 de junio, la empresa de Slim presentó más información, pero el 28 de agosto fue notificada de la denegación del trámite debido a que no completó la información prevenida en el plazo que había sido otorgado para ello, según el órgano salvadoreño.
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“Es importante apuntar que la inadmisibilidad no inhibe al solicitante de presentar una nueva solicitud, una vez que haya completado la información necesaria para conocer de la concentración”, señaló la Superintendencia de Competencia el pasado 11 de septiembre.
Esta no es la primera vez que Slim ve atrasadas sus aspiraciones en ese mercado, pues entre 2011 y 2012 intentó comprar al operador local Digicel, pero el órgano de competencia salvadoreño rechazó la operación.
¿Y por qué es tan importante? Las próximas licitaciones de espectro radioeléctrico –principal insumo de las telecomunicaciones móviles- en ese país harán que América Móvil sea el proveedor de tecnología de cuarta generación (4G) más relevante. “Lo interesante (de la compra de Telefónica por América Móvil) es que compra mercado por el tema de tráfico migratorio y porque va a crecer en los próximos años”, explica Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información y director de la consultora Digital Policy & Law Group.
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