Eduardo Ramírez Leal, presidente de la CMIC, explica que de las 12,000 empresas representadas por la cámara, alrededor de 96% son mipymes, de las cuales un 20% se haya en una situación vulnerable que podría conducir a una quiebra, mientras que el sector en general podría perder hasta medio millón de empleos.
“En 15 días podemos perder hasta 500,000 empleos. Nosotros empleamos a 6.1 millones de personas durante el año, entre puestos permanentes y eventuales; no todos duran trabajando todo el año, algunos están empleados tres meses, por ejemplo, por eso el riesgo de que se deje de generar ese 10%”, explica en entrevista.
La industria constructora viene de un año de caída, que en 2019 fue de -6.9%, e inició 2020 con contracciones de 8.6% y de 9.1% en enero y febrero, respectivamente, lo que hace a los negocios del ramo poco atractivos como sujetos de crédito para la banca privada, lo que supone un problema ya que los préstamos del gobierno anunciados para las mipymes son de apenas 25,000 pesos, que alcanzarían a cubrir muy pocas de sus necesidades.
“No hay productos financieros para estas micro, pequeñas y medianas empresas, porque lo que ofrece el gobierno son créditos para changarros, para el sector informal. Esos 25,000 pesos no van a servir”, advirtió Ramírez Leal.