Durante mayo, la industria aérea transportó a poco más de 100,000 pasajeros internacionales, de los cuales 24% corrieron a cargo de aerolíneas mexicanas, cuando en el mismo periodo de 2019 concentraron 36% de este segmento, de acuerdo con datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
En el momento más profundo de la pandemia, durante abril, las empresas mexicanas alcanzaron una cuota de mercado de 37%, pero a medida que los flujos de pasajeros internacionales regresen, las aerolíneas extranjeras podrían quedarse con una rebanada más grande del pastel, concretamente por dos razones: son compañías con una mayor capacidad financiera y operativa que, además, han tenido medidas de ayuda de sus respectivos gobiernos.
“En un escenario competido, incluso antes del COVID-19, si no tienes el suficiente equipamiento para atender una demanda en crecimiento, pierdes competitividad. Quienes están en posibilidad de hacerlo con la flota suficiente, son principalmente aerolíneas estadounidenses”, considera Fernando Gómez Suárez, analista de la industria aérea.
En 2019, American Airlines cerró como la principal aerolínea extranjera en México, con 4.9 millones de usuarios transportados, la cual no ha cesado operaciones, e incluso recuperó pasajeros durante mayo respecto de abril, un caso contrario al de aerolíneas como Interjet y Viva Aerobus, que suspendieron sus operaciones internacionales en esos meses. Otras firmas como United y Delta tampoco pararon operaciones.
A pesar de contar con la capacidad para volar al extranjero, las aerolíneas mexicanas también están enfocándose en el mercado doméstico , que se prevé que sea el segmento que comience a recuperarse primero.
“El parón tan largo que han tenido las aerolíneas les hace pensar un poco los destinos mas rentables”, explica Roberto Montalvo, académico de la Universidad Iberoamericana.