¿Negocio o servicio a la comunidad?
Para Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), la inversión del gobierno federal debería estar destinada a los medios públicos, pues además de que los recursos les hacen falta, su misión es promover la educación.
“Esto es un negocio. Las televisoras identificaron que iban a obtener ingresos con esta alianza y aceptaron. No es un monto menor, es considerable porque representa más de 20% de todo el presupuesto destinado a los medios públicos en 2020”, asegura.
En el Presupuesto de Egresos de la Federación se establece que los medios públicos operarán en 2020 con 1,948.5 millones de pesos. Por lo que los 450 millones de pesos que recibirán las cuatro televisoras privadas equivale a 22.67% del total de este momento.
Pese a esto, Gonzalo Rojón, director y senior partner de The CIU, dice que no se trata de un negocio. Más bien que el pago será destinado a cubrir los gastos de la generación de contenido. Se trata de apoyo para que las televisoras abran un espacio educativo. Justo en este momento, dice, es necesario encontrar opciones para no interrumpir la educación de los niños y jóvenes.
“Es un esfuerzo importante para apoyar a la juventud, un beneficio y estímulo positivo para una sociedad en crisis. El gobierno está viendo a las televisoras como aliadas, lo que influye en una relación menos áspera. Además, esta es la opción más fácil y rápida para garantizar la educación básica ante las medidas de distanciamiento social”, añade Ricardo Zermeño, director general de la consultora Select.