Tras la reforma energética, se entregaron en licitación más de 100 contratos de exploración de exploración y extracción de hidrocarburos y se incentivó la generación de electricidad de fuentes renovables a través de empresas privadas.
Firmas como Eni, BP, Royal Dutch Shell PLC y Total tienen contratos y actualmente algunas ya exploran y producen en aguas mexicanas del Golfo.
La agrupación que aglutina a la industria privada y extranjera de hidrocarburos, la Amexhi, dice que hasta ahora se han invertido 11,000 millones de dólares tras la reforma, mientras que los datos del regulador, la CNH, contabilizan más de 5,000 millones de dólares.
Amexhi dice que, en total, las inversiones aprobadas alcanzarán los 37,000 millones de dólares en los próximos años.
Reforma sí, pero no ahora
López Obrador se ha comprometido a no hacer nuevos cambios en reglas del sector energético durante sus primeros tres años de gestión. Sin embargo, su gobierno ha suspendido las subastas de contratos de crudo y gas y ha tratado de evitar que nuevas centrales eléctricas privadas entren en funcionamiento.
El mandatario habló públicamente sobre la posibilidad de proponer una nueva reforma energética días después del encuentro en Palacio Nacional, el 29 de julio, en una de sus conferencias matutinas.
Una de las fuentes dijo que López Obrador dijo expresamente que no enviaría "ya" una propuesta de reforma energética, refiriéndose a hacerlo tan pronto como el próximo periodo de sesiones en septiembre, pero que sí afirmó que podría hacerlo después de los comicios intermedios del próximo año.
"El presidente lo dijo, que a partir del tercer año de su gobierno él estaría ya en condiciones de enviar un iniciativa; eso lo dijo con todas sus letras, y lo que él quería ver es si era necesaria la reforma o no", mencionó la fuente. "Pero ese es un trabajo que no le toca a los reguladores definir", añadió.