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Entre visores del INE y la Guardia Nacional transcurre consulta en planta de GM

Este es el segundo intento para que el sindicato, que representa a casi 6,500 trabajadores de la planta, obtenga su “constancia de legitimación”, un nuevo requisito que debe acreditar antes de 2023.
mié 18 agosto 2021 08:16 PM
Planta de GM en Silao, Guanajuato.
Esta planta, de fachada color amarillo pastel y con el logo de GM estampado en azul, es una de las cuatro que General Motors tiene en México y uno de los complejos clave para el fabricante estadounidense en la región.

Debajo de una carpa blanca, instalada frente a la puerta número dos de la planta de General Motors, en Silao, Guanajuato, medio centenar de personas observan la consulta sindical que desde hace meses está bajo la lupa por ser la primera que activó el nuevo mecanismo laboral de respuesta rápida del T-MEC.

En mayo, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) solicitó al gobierno mexicano que examinara las presuntas violaciones en la primera consulta, realizada a finales de abril, para legitimar el contrato colectivo vigente en la planta. Comprobar que las hubo podría derivar en aranceles sobre algunos de los autos más rentables de la armadora.

Casi cuatro meses después, los trabajadores elegibles para votar fueron convocados para una nueva consulta, que inició al medio día del 17 de agosto y continuará hasta las 20:00 horas del miércoles 18.

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Es el segundo intento para que el sindicato Miguel Trujillo López, que representa a los casi 6,500 trabajadores de la planta, obtenga su “constancia de legitimación”, un nuevo requisito que todos los sindicatos del país deben acreditar antes de 2023, tras la reforma laboral que hizo México en mayo de 2019. El primer intento fue en abril, pero la consulta fue cancelada debido a anomalías en el proceso, acreditadas por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

Académicos e investigadores de universidades como la UNAM y la UAM viajaron hasta la fábrica para documentar el desarrollo de la consulta. Uno de ellos es Willebaldo Gómez, investigador de la Facultad de Economía de la UNAM, quien ha seguido de cerca el proceso de votación desde abril como parte de una investigación sobre representatividad sindical en la industria automotriz. Llegó a Silao el domingo por la tarde y sigue la votación desde afuera de la planta.

Consulta GM
El campamento.

Del otro lado del camellón, un grupo de observadores de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) vigilan la votación de una casilla instalada para ‘casos especiales’ de empleados a los que les tocaba descansar o que fueron despedidos después del 23 de diciembre, pero que fueron elegibles para votar. Todos portan un chaleco distintivo -beige para el INE, verde para la STPS y azul para la OIT- y un gafete que los acredita como empleados de su respectiva institución.

A esta casilla acudió el martes José Luis Mosqueda, quien fue despedido en abril de 2020, unos días antes de la primera consulta. Al salir responde algunas preguntas a un grupo de medios de comunicación instalados afuera de la planta. “Yo voté por el ‘no’ (a la legitimación), porque no estoy de acuerdo con el contrato colectivo actual. Yo ya no trabajo aquí (en la planta), pero creo que hay que buscar mejoras salariales para los compañeros que aún están contratados”, dice.

Consulta GM José Luis M.jpeg
José Luis Mosqueda, extrabajador de la planta de GM, acudió a la consulta para ejercer su derecho de voto.

Una decena de trabajadores consultados aseguran que han buscado infructuosamente un incremento salarial mayor al negociado por el sindicato de la CTM en los últimos años.

Jacqueline Álvarez, abogada y especialista en temas laborales de EY México, señala que los sindicatos son los encargados de negociar con las empresas, en representación de los trabajadores, los incrementos salariales, las prestaciones y la distribución de las jornadas de trabajo, entre otras cosas.

No legitimar el contrato colectivo vigente abre la posibilidad a la llegada de una nueva dirigencia sindical que pueda negociar mayores incrementos salariales, una vez que caduque el contrato colectivo actual, en 2022.

La moneda está en el aire. Decenas de trabajadores siguen votando al interior de la planta. Mesas rojas con manteles blancos se acomodaron en fila sobre algunos pasillos de la fábrica para entregar las boletas conforme al apellido y bajo la supervisión de los observadores de la OIT, INE y STPS.

Su presencia fue uno de los compromisos que hizo el gobierno mexicano al USTR para garantizar el ejercicio de un voto personal, libre, secreto y directo en materia sindical. Además de los visores, vehículos de la Guardia Nacional y de la policía estatal rondan los perímetros de la fábrica.

Consulta GM
La consulta se realiza en presenacia de observadores del INE, la OIT y la STPS.

Afuera, los observadores sin chaleco, algunos de los cuales solicitaron infructuosamente una acreditación a la STPS para ser visores externos -como Willebaldo Gómez-, empiezan a organizar una ‘coperacha’ para comprar pan y café para la cena. “Ayer lo hicimos igual, nos organizamos para comprar fruta para el desayuno, y pan y café para la cena. Hoy, la mamá de un trabajador, que vende quesadillas y antojitos fuera de la planta, se ofreció a traernos la comida”, cuenta el investigador.

Esta será la segunda noche que Gómez dormirá en el campamento. La de ayer fue para “atestiguar que no pasara nada extraño” que pudiera afectar el cauce de la votación; la de hoy para esperar el cierre de la consulta, cuyo resultado preliminar se espera este jueves.

 
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